Así descubrieron a los policías investigados por filtrar información de operativos en Avellaneda
Alertas al 911 y un insólito descuido escolar dejaron al descubierto la trama de los policías imputados por filtrar información de allanamientos en Avellaneda.
El fiscal Franco Carbone dio detalles sobre los policías investigados de filtrar información de allanamientos en Avellaneda.
Dos policías de la provincia de Santa Fe quedaron bajo prisión preventiva el último viernes tras haber sido imputados por filtrar información de allanamientos vinculados a redes de microtráfico en Avellaneda. La causa sumó alertas al 911 y el insólito hallazgo de una nena con una balanza de precisión en una escuela primaria.
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El fiscal Franco Carbone, al frente de la Unidad Especializada en Microtráfico de la Fiscalía General, dialogó al respecto con el programa Algo que Decir de AIRE y contó que investigación penal se inició formalmente el pasado viernes 29 de mayo, cuando la Fiscalía diagramó un despliegue masivo y simultáneo de 18 allanamientos en la localidad.
"Nos estábamos preparando después de semanas y semanas de trabajo conjunto y coordinado", aseguró Carbone y relató: "El viernes, apenas empiezan los resultados negativos y llamativos, el sistema de alertas temprana nos permitió detectar una carta de incidencia al 911, donde ya teníamos los primeros indicios de que la gente decía que la policía había filtrado estos allanamientos".
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"Durante la mañana de ese mismo día, hubo una denuncia en el Centro Territorial de Denuncias sobre la misma situación y el colmo de todo esto fue la noticia de la vicedirectora de una escuela primaria, donde contaba que una nena de 6° había llegado con la balanza y con papelillos, diciendo que la mamá la había mandado a la escuela con todo eso porque en su barrio iban a hacer los allanamientos", completó el fiscal.
Medio millón por cada "avisada" de allanamientos en Avellaneda
Además, Carbone reveló testimonios verificados dieron cuenta que "estas personas se dedicaban a filtrar allanamientos y a cobrar medio millón de pesos por cada 'avisada'".
Los investigadores trabajaron junto con la Dirección de Asuntos Internos de la Policía de la Provincia para avanzar con celeridad en la detención y el posterior peritaje de los dispositivos celulares. El análisis técnico de las comunicaciones telefónicas reveló que ambos sospechosos editaban capturas de pantalla falsas del servicio de mensajería WhatsApp.
"Pudimos ver cómo hacían capturas de pantallas trucha de WhatsApp, cómo desviaban la investigación contra otros compañeros, contra otros jefes policiales. Estuvimos cerca de cometer errores judiciales importantes de esos que tienen su impacto institucional fuerte", reconoció el fiscal de la Unidad Especializada en Microtráfico.
La causa judicial continuará bajo la modalidad de prisión preventiva efectiva para resguardar la evidencia pendiente. El encubrimiento de los sospechosos, agravado por su rol como miembros de la fuerza, prevé una escala penal que empieza en los tres años de prisión hasta los seis años. "Nuestro estándar es muchísimo mayor justamente porque el acceso a la información reservada se da sin ninguna duda a raíz de su condición o su cargo de personal policial", concluyó Carbone.





