En la Universidad de Cuyo en Mendoza, se encuentra en exposición una muestra denominada “#8M Manifiestos Visuales”, la cual conmemora el Mes de la Mujer. Hace unos días un grupo de activistas católicos causaron destrozos sobres las distintas piezas de cerámicas expuestas porque las consideraron como que "hieren las convicciones religiosas".
El día lunes, los manifestantes se presentaron en la Universidad, rezaron frente a las obras de arte para luego arremeter contra ellas con objetos contundentes para terminar destrozando la muestra “#8M Manifiestos Visuales”.
Tras haber ocurrido el incidente, la rectora Esther Sánchez y el vicerrector Gabriel Fidel, condenaron todo metodología de violencia y llamaron al diálogo: "La UNCUYO, con su pluralidad de ideas, visiones y pensamientos, ofrece su espacio para la reflexión. Llama a la escucha y a aceptar las diferencias en paz".
“La misión de producción de conocimiento y formación de personas sólo puede llevarse adelante en un ambiente pacífico y de debate sincero, donde el reconocimiento del otro y de sus ideas permita innovar y aportar soluciones que unan y no que distancien”, añadieron.
Dentro las obras destrozadas se encuentra la figura de la crucifixión de Jesús representada con el cuerpo de una mujer desnuda y una vulva que simula ser una imagen de la Virgen María.
La exposición había sido inaugurada el 7 de marzo con la participación de 36 estudiantes, docentes y graduados de la Facultad de Artes y Diseño. Originalmente, se apuntaba a mostrar obras con "una mirada crítica y reivindicar las conquistas de derechos", doce la página de la casa de altos estudios.
El secretario de Extensión y Articulación de la Facultad de Artes y Diseño, Sergio Rosas, apuntó contra el grupo de "católicos autoconvocados" e indicó que "está todo filmado" en referencia a "cada una de las personas que intervinieron en este vandalismo".
"Pero la muestra provocó nuestra tristeza e indignación, ya que contiene elementos que, desde lo caricaturesco, ejercen una violen sobre signos religiosos cristianos", señala el comunicado de la Arquidiócesis de Mendoza. "Pensamos -continúa- que la Universidad tiene que ser un espacio abierto y plural donde, como en un verdadero laboratorio cultural al decir del Papa Francisco, se ejercite la gramática del diálogo que geste una verdadera cultura del encuentro".
Cristina Pérez quien es una de las autoras de una de las obras que fueron vandalizadas, señaló: "Las interpretaciones sobre una obra pueden ser infinitas, de eso consiste el arte. Cada interpretación responde a un mundo interno y los juicios tienen que ver con esas experiencias personales", se defendió la artista que realizó la pieza "El velorio de la cruz", que fue muy criticada.



