La inmensa columna de ciudadanos comunes e integrantes de agrupaciones de derechos humanos, organizaciones sociales, partidos políticos y sindicaos, inició su marcha desde la Plaza del Soldado minutos antes de las 18, y alrededor de las 18.20, comenzó a colmar la plaza frente a la Casa Gris, donde ya había un nutrido grupo de personas.
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La convocatoria, este 24 de marzo, fue abrumadora. Quedó a la vista que el pueblo necesitaba manifestarse. No solo para recordar a los detenidos-desaparecidos de la dictadura, sino también contra las políticas de ajuste y de represión aplicadas por el gobierno de Milei. Todos tenían algo para reclamar. Esa mirada sobre la realidad de la Argentina, quedó plasmado en un documento al que adhirieron numerosas organizaciones sociales, de derechos humanos, fuerzas políticas y sindicatos.
“Venimos a esta plaza, como todos los 24 de Marzo en el Día Nacional de la Memoria, la Verdad y la Justicia para repudiar la peor dictadura de la historia argentina y para reafirmar que Nunca más es Nunca más. La mejor respuesta a los y reivindicadores de la dictadura es siempre la construcción colectiva”, comenzó el documento, compuesto por varios párrafos que fueron leídos por distintos integrantes movimientos.
La carta, además de los compañeros desaparecidos, también incluyó a los soldados caídos en Malvinas en el marco de “una guerra que, basada en fuerte sentimiento argentino, fue usada para perpetuar una dictadura genocida que ya estaba en crisis”.
También incluyó un mensaje para Milei: “Señor presidente, este pueblo jamás va a admirar, como usted, a Margaret Thatcher, que asesinó a nuestros soldados hundiendo al ARA General Belgrano que navegaba por fuera del área de exclusión”.
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En otro tramo, el documento remarca que “en Argentina hubo un plan sistemático de exterminio. Hay 1200 genocidas condenados. Eso la derecha golpista jamás lo perdonará, como el juicio a las juntas, bajar el cuadro de Videla del Colegio Militar y derogar las leyes de impunidad. Hoy tratan de revertir esas condenas, pero quienes estamos reunidos en todas las plazas del país, en memoria de nuestros compañeros, jamás vamos a permitirlo”.
Respecto a las políticas nacionales, el texto sostiene que “este gobierno reencarna las mismas premisas económicas del modelo de la dictadura, colonial y antipopular. El hilo conductor que une a cada uno de los gobiernos liberales que tuvimos, es la elite económica y financiera. Ellos pergeñaron el genocidio con las fuerzas armadas”.
“Los 90, De La Rúa, Macri…son los mismos que hoy vuelven con Milei para terminar su tarea de saqueo. Vienen por las riquezas naturales, el petróleo, el litio, la plata y el oro, la privatización de YPF, y el arrebato de los derechos de los trabajadores”, advierte, y agrega: “Venimos a denunciar a este gobierno autoritario, cruel y mentiroso que le declaró la guerra al pueblo, los más humildes, los jubilados y los trabajadores. Contra la educación y la salud pública, los estudiantes y los docentes, contra la ciencia y la libertad de expresión, contra la soberanía nacional la constitución y la democracia”.
Más adelante, el documento recuerda que el gobierno nacional paró la obra pública “dejando 90.000 trabajadores en la calle. Despiden trabajadores del Estado, cierran Télam, amenazan con el despido de periodistas, pretenden cerrar el Conicet y cerraron el Inadi, una infamia. Además, cierran el Inca, avanzan con el vaciamiento de la TV pública, desfinancian la educación y dejan sin presupuesto a las Universidades para empujarlas al arancelamiento, dejando fuera a los hijos de los trabajadores”. No quedó afuera de la crítica el aumento del transporte, incluso con reproches al gobierno provincial y al municipal.
Las organizaciones firmantes del documento aseguran que el liberalismo “va en contra de los convenios colectivos de trabajo, que es un piso de derechos, que impiden que los trabajadores sean precarizados. El ajuste lo está pagando el pueblo. Bajo el cuento de la casta no hacen otra cosa que vaciar el bolsillo de los trabajadores para llenar las billeteras de la elite. Por eso la ley Chocobar y el protocolo Bullrich”.
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En tal sentido, el documento apunta que Milei “quiere ser dictador incontrolable” y le reclama “responsabilidad a los legisladores y gobernadores”.
“Hay solamente dos caminos: derogar el DNU y rechazar la ley ómnibus, o ser cómplices de la violación de la Constitución Nacional. No hay opciones intermedias. Hoy es democracia o autoritarismo”, remarca el texto.
Las organizaciones sociales y políticas también se refirieron a la intervención de las Fuerzas Armadas en Rosario para combatir el narcotráfico. “Con su población sumida en el terror y la inseguridad por el flagelo del narcotráfico, Rosario es usada como globo de ensayo, nuevamente la incorporación de las Fuerzas Armadas en un conflicto interno”, sostiene.
Y advierte: “Con la excusa de las bandas narcos, meten el concepto de terrorismo y quieren modificar leyes de la democracia para que las acciones del Ejército sean declaradas actos de servicio. Así, quieren consagrar la impunidad. Habrá más violencia, más narcotráfico y más pibes pobres encerrados. Es un patético show para los amantes de la mano dura”.
Luego, insta a que “si quieren luchar contra el narcotráfico, sigan la ruta del dinero que salen de los puertos privados y que sirven para financiar a la Bolsa de Comercio de Rosario y se lava gran parte con la construcción de edificios de lujo”, y subraya que “si quieren combatir al narcotráfico no pueden resignar la soberanía de los puertos y vías navegables”. Sobre este punto, advierten por la llegada del Ejército de Estados Unidos para controlar la Hidrovía del Paraná.
Por último y como suerte de advertencia, el documento destaca que “hay precarización salarial y destrucción del tejido social. El hambre es el límite y no aceptamos mansamente la destrucción de la condición de vida. Lucha colectiva en la calle. Muro que detendrá la motosierra”.