Rusia inició este sábado en Moscú su campaña de vacunación masiva contra el coronavirus administrando su candidata, la Sputnik V, una de las candidatas en llegar a la Argentina luego de que Anmat emita autorización. La capital rusa es el epicentro de la pandemia en ese país que lleva varios días marcando cifras máximas de contagios.
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La Sputnik V se administra en dos inyecciones y está previsto que la segunda dosis se administre 21 días después de la primera. Será gratuita para los ciudadanos rusos y se administrará voluntariamente. Pero en las últimas horas, las autoridades rusas dieron a conocer un dato sobre la vacuna del que no se había hablado hasta el momento: la Sputnik V y su relación con la ingesta de bebidas alcohólicas. Un dato que hizo que muchos voluntarios rusos a recibir la vacuna se dieran de baja, teniendo en cuenta la proximidad de las fiestas de fin de año.
Durante una videoconferencia, la viceprimera ministra rusa Tatiana Golikova, que se encarga de llevar a cabo el plan de vacunación, indicó que las personas que reciban la primera dosis de la Sputnik V deben evitar los lugares públicos y reducir el consumo de medicamentos y alcohol dentro de los primeros 42 días posteriores a ser inoculadas.
Pero, ¿cuál es la razón por la que la funcionaria rusa lanzó esa advertencia? En diálogo con Aire de Santa Fe, el médico infectólogo, epidemiólogo y magister en Salud Pública Hugo Pizzi (MP 54.101), explicó en detalle por qué puede resultar contraproducente el consumo de alcohol tras recibir la dosis de la Sputnik V.
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"Cuando uno toma alcohol, y sobre todo si se excede, al día siguiente tiene un cuadro bastante desagradable y tóxico para las células, entonces el hígado va a tener que trabajar mucho para tratar de eliminarlo", comenzó conversando con el programa "Domingo Vivo". Este exceso hace que las células, que deberían estar "atentas" en producir anticuerpos, deban trabajar para metabolizar el alcohol, cuestión que no ocurre por ejemplo, con el consumo de dulces o grasas.
"Siempre es importante que cuando uno se ha puesto una vacuna que es tan efectiva, evite tomar alcohol para que pueda haber producción de anticuerpos lo más rápido posible", aseguró Pizzi.
El especialista reforzó la idea de que si el hígado "está preocupado" en metabolizar algún tóxico, "los linfocitos van a sufrir, las células del pulmón -al ser una patología pulmonar- van a sufrir, y no va a haber algo expeditivo para producir los anticuerpos", aunque aseguró que un brindis ocasional en una fecha especial como la Navidad no genera un problema para el organismo que recibió la vacuna.
Distribución de la vacuna en Argentina
La campaña de vacunación en Argentina comenzará cuando la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (Anmat) apruebe el uso de emergencia de las vacunas candidatas y lleguen las dosis. En primera instancia se vacunará a las personas vulnerables y personal esencial en forma gratuita y no obligatoria.
Sobre este proceso en el país, el médico infectólogo aseguró que la logística para comenzar con la vacunación "está totalmente aceitada".
"Eso está, lo que tenemos ahora es la famosa ecuación: una de las variables es la gran cantidad de gente que quiere vacunarse y la otra, que todavía no tenemos, que es la presencia de la vacuna. Con esas dos, el resultado va a ser muy bueno", indicó Pizzi y concluyó diciendo que "es una época de actitudes coherentes, sobrias y moderadas".
Mirá la entrevista completa con el infectólogo Hugo Pizzi:
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