menu
search
Salud sexualidad |

Parejas, sexualidad y TDAH: cuando el amor necesita nuevas coordenadas

La sexualidad en personas con Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad suele ser un tema silenciado. Afecta la intimidad, la comunicación, el cuerpo y la autoestima. Pero también puede vivirse con placer, creatividad y conexión real.

¿Qué pasa con el deseo cuando la mente nunca se apaga? ¿Cómo se comunica una pareja cuando uno olvida lo que el otro dice apenas lo escucha? ¿Qué lugar ocupa la autoestima cuando se vive con la sensación de estar "siempre fallando"?

Estas son algunas de las preguntas que atravesaron el taller organizado por el centro Consexuar, donde profesionales de la salud mental y sexualidad abordaron un tema aún poco explorado: la vida en pareja cuando hay diagnóstico de Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH).

"Convivir con una mente que no para puede ser tan agotador como fascinante." Esta frase resume lo que en ocasiones atraviesan las parejas cuando uno o ambos integrantes conviven con TDAH.

TDAH
El TDAH a menudo es reducido a un problema escolar o laboral. Se lo asocia con niños inquietos, adultos distraídos, agendas llenas de alarmas.

El TDAH a menudo es reducido a un problema escolar o laboral. Se lo asocia con niños inquietos, adultos distraídos, agendas llenas de alarmas.

Cuando el amor se cruza con el TDAH

El TDAH a menudo es reducido a un problema escolar o laboral. Se lo asocia con niños inquietos, adultos distraídos, agendas llenas de alarmas. Pero lo que pocas veces se nombra es lo que ocurre en la intimidad: cómo se ama, se toca, se desea, se comunica, cuando el cerebro corre más rápido que el cuerpo.

El encuentro impulsado por el equipo de Consexuar, centro especializado en salud mental y sexualidad, y liderado por las profesionales Viviana Wapñarsky, Federica Hansen y Macarena Yriarte, quienes, desde la psicología, la psiquiatría y la sexología clínica, ofrecieron mucho más que teoría: abrieron un espacio de empatía, vulnerabilidad y aprendizaje compartido.

LEER MÁS Disfunción sexual: más allá del mito, una realidad que afecta tanto a hombres como a mujeres

El TDAH es un trastorno del neurodesarrollo que no solo afecta la atención, como su nombre podría sugerir. Atraviesa toda la vida de quienes lo padecen: la organización diaria, el manejo del tiempo, la impulsividad, la sensibilidad corporal, la autoestima y, por supuesto, la vida en pareja y la sexualidad.

A lo largo del taller se abordaron cinco aspectos claves al respecto: la comunicación en la pareja, la intimidad sexual, los efectos de la medicación, la autoestima y la educación sexual adaptada.

“No es falta de amor, es otro lenguaje”

Una y otra vez, las parejas presentes coincidieron en un mismo punto: el malentendido como patrón. Quien tiene TDAH no olvida las cosas por desinterés. No interrumpe por egoísmo. No se dispersa porque no le importa. Pero así lo siente el otro si no comprende lo que hay detrás.

La hiperactividad mental —ese ruido constante de mil pensamientos superpuestos— puede interferir tanto en una charla como en un encuentro sexual. La hipersensibilidad sensorial, por su parte, transforma un roce o una sábana áspera en un obstáculo para conectar.

LEER MÁS Menos sexo y más pantallas: radiografía del deseo en tiempos modernos

Las profesionales coinciden en que es clave hablar de estas dificultades sin culpa ni vergüenza, y sobre todo, sin suponer que el otro debería “saber”. Reaprender a comunicarse en la pareja, incluso para agendar un encuentro íntimo o cambiar el horario en que sucede, puede ser una forma de cuidar el vínculo, no de mecanizarlo.

Planificar el deseo: romper el mito de la espontaneidad

Otro de los temas abordados fue la planificación del sexo. Puede sonar frío o mecánico, pero para muchas parejas es la clave para mantener una vida sexual saludable.

Poner el encuentro en la agenda, buscar horarios donde la hiperfocalización no interfiera, pensar en rutinas sensoriales que favorezcan la conexión… todo suma. “No es sacarle la magia al sexo, es garantizarle un espacio real”, señaló Yriarte.

Y, aunque puede parecer contradictorio, en estas rutinas también cabe la creatividad, porque —como se destacó— las personas con TDAH suelen ser altamente creativas e intuitivas. De ahí que muchas veces sorprendan con ideas nuevas, juegos, formas de conectar emocional y físicamente.

Medicación, deseo y silencio

Un tema delicado fue el de los efectos secundarios de la medicación. Aunque el metilfenidato —una de las drogas más usadas para tratar el TDAH— no suele afectar la libido, muchas personas con TDAH también toman ansiolíticos o antidepresivos por comorbilidades como la ansiedad o la depresión, y estos sí pueden generar baja del deseo, anorgasmia, sequedad vaginal o disfunción eréctil.

TDAH (2)
Uno de los puntos más fuertes del encuentro fue la necesidad de una educación sexual adaptada.

Uno de los puntos más fuertes del encuentro fue la necesidad de una educación sexual adaptada.

El problema no es solo físico. Muchas veces la pareja no sabe que eso es un efecto secundario, y lo interpreta como una señal de desamor o rechazo.

La respuesta vuelve a ser la misma: hablar, preguntar, animarse a contar lo que pasa sin temor al juicio.

Autoestima golpeada, deseo herido

Desde pequeños, muchos niños con TDAH son etiquetados como "molestos", "colgados" o "exagerados". Esa marca, lejos de diluirse con los años, suele profundizarse. El resultado: adultos que se sienten inadecuados, insuficientes, permanentemente fuera de lugar.

“La sexualidad también es autoestima”, destacó Wapñarsky. “Y si me paso la vida sintiendo que nunca hago nada bien, es lógico que en el sexo también me sienta mal”.

La frustración, la ansiedad, los problemas con el cuerpo y la imagen corporal, la inconstancia… todo pesa. Pero también puede trabajarse, acompañarse y transformarse. Con ayuda profesional, sí, pero también con parejas que escuchen, respeten y elijan amar con conciencia.

Educación sexual que respete el ritmo del otro

Uno de los puntos más fuertes del encuentro fue la necesidad de una educación sexual adaptada. No se trata solo de incluir al TDAH en los contenidos, sino de entender cómo esa información debe ser dada: con apoyos visuales, con repeticiones, con lenguaje claro, con recordatorios, con acuerdos explícitos.

Sexualidad (4).jpg
La frustración, la ansiedad, los problemas con el cuerpo y la imagen corporal, son aspectos que pueden trabajarse.

La frustración, la ansiedad, los problemas con el cuerpo y la imagen corporal, son aspectos que pueden trabajarse.

Desde el uso del preservativo hasta el consentimiento en relaciones abiertas o el uso correcto de anticonceptivos, la prevención también requiere adaptación.

Y, como se remarcó varias veces, es necesario dejar de pensar que una sola charla basta. La educación sexual, en personas con TDAH, tiene que ser un proceso continuo, vivo, sensible.

Cuando el amor se acompaña de verdad

Quien elige amar a una persona con TDAH necesita información, paciencia y herramientas. Pero, sobre todo, necesita romper con ciertos mandatos: que el deseo siempre es espontáneo, que el amor no requiere explicaciones, que la intimidad fluye sola.

Lo cierto es que amar con TDAH, o a alguien con TDAH, es salir del guion, animarse a hacer ajustes, a negociar nuevas formas de encontrarse, a reescribir lo que significa el placer compartido.

Y cuando eso se logra, lo que aparece no es un amor “de manual”. Es algo más poderoso: una forma de vincularse sin exigencias imposibles, con creatividad, con humor, con ternura, con respeto por la diferencia.

Temas