Prevención del suicidio: la importancia de hablar, escuchar y acompañar
La prevención del suicidio fue eje de una capacitación en Rosario donde la OPS y Santa Fe pidieron derribar mitos y fortalecer las redes de apoyo.
El suicidio es un problema de salud pública que requiere respuestas integrales y espacios seguros de escucha.
El suicidio es considerado una problemática de salud pública grave y creciente a nivel mundial, siendo capaz de generar no solo la pérdida posiblemente evitable de una vida, sino un alto impacto emocional en toda la comunidad.
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Los datos son contundentes: el suicidio representa actualmente una de cada 100 muertes en el mundo. Cada año se registran alrededor de 800 mil fallecimientos por esta causa.
Ante este escenario la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y el Gobierno de Santa Fe trabajan de manera conjunta para derribar estigmas y fortalecer las redes de apoyo comunitarios.
“Cada 40 segundos sucede un suicidio. Las cifras ayudan a comprender la dimensión del problema”, señaló Liliana Urbina, consultora de salud mental de la OPS Argentina, quien remarcó que el suicidio debe entenderse como una problemática compleja y multicausal.
La prevención del suicidio y el aumento de casos en América
Urbina explicó que América es actualmente la única región del mundo donde las tasas de suicidio mantienen una tendencia sostenida al aumento. Mientras en otras regiones históricamente afectadas, como Europa o Japón, comenzaron a observarse descensos a partir de políticas preventivas, en América el incremento en los últimos 20 años ronda el 18%.
La especialista señaló además que el suicidio es la segunda causa de mortalidad entre jóvenes de 15 a 29 años en la región. También advirtió sobre el impacto en adolescentes y personas mayores, dos grupos especialmente vulnerables.
El desafío de construir estadísticas precisas
Uno de los desafíos actuales es contar con datos fidedignos vinculados al suicidio. Urbina explicó que existen distintos sistemas de información y que muchas veces los registros presentan diferencias según la fuente utilizada.
En Argentina, además, los intentos de suicidio comenzaron a notificarse formalmente recién en 2023. “Es un dato que está en construcción porque antes no se registraba”, indicó.
Entre abril de 2023 y abril de 2025 se notificaron 15.807 intentos de suicidio en el país. Este tipo de información resulta clave para diseñar políticas preventivas y fortalecer los sistemas de atención. “Lo que no se registra, no se ve”, sostuvo Urbina.
La preocupación por adolescentes y jóvenes
Las cifras que más preocupan son las relacionadas con el impacto del suicidio en jóvenes. Según la OPS, los casos en adolescentes se cuadruplicaron en los últimos 30 años.
Entre los 15 y 19 años, la tasa alcanza los 12,7 casos cada 100 mil habitantes, muy por encima de la media general. Además, cerca de la mitad de los casos se concentra entre personas de 10 a 34 años.
El intento de suicidio como señal de alerta
Los intentos de suicidio constituyen uno de los principales predictores de riesgo. Según las estimaciones internacionales, por cada suicidio consumado existen alrededor de 20 intentos previos.
Los primeros datos nacionales relevados desde la implementación del nuevo sistema de registro muestran una tendencia similar. Por eso, es necesario fortalecer la detección temprana, el acompañamiento y el acceso a redes de apoyo.
La prevención del suicidio y la necesidad de hablar del tema
La representante de la OPS recalcó la necesidad de derribar mitos y estigmas alrededor del suicidio. Hablar del tema de manera responsable no provoca conductas suicidas. Por el contrario, puede ayudar a que las personas expresen su sufrimiento y busquen apoyo.
“La gente tiene que perder el miedo para poder hablar”, expresó Urbina durante la actividad. Desde el Ministerio de Salud provincial señalaron además que muchas veces el silencio, la desinformación y los prejuicios dificultan la prevención.
El rol de los medios y la prevención
Los especialistas destacaron que los medios cumplen un rol importante en la prevención y en la construcción de conversaciones públicas más cuidadosas sobre salud mental.
Urbina, reiteró que el suicidio “es un problema de salud pública” que requiere respuestas integrales y espacios seguros de escucha. Por otro lado, recomendaron no minimizar el sufrimiento emocional y tomar en serio lo que una persona expresa, evitar juzgar y acompañar desde la escucha.
Además, insistieron en la necesidad de buscar apoyo profesional y fortalecer las redes de contención. En situaciones de crisis, el Ministerio de Salud recordó que en Santa Fe se puede solicitar asistencia a través del 107, que cuenta con equipos específicos para salud mental.







