¿Diagnóstico en 15 segundos o pseudociencia? Alerta por el uso de dispositivos sin aval científico en consultas de salud

Los profesionales de la nutrición de Santa Fe advierten por el avance de escáneres que prometen diagnósticos de salud mágicos en segundos y sin aval científico.

Los dispositivos se presentan como herramientas innovadoras, rápidas e integrales.

Los dispositivos se presentan como herramientas innovadoras, rápidas e integrales.

En la era de la inmediatez y las redes sociales, el ámbito de la salud se encuentra en estado de alerta ante un fenómeno creciente: la incorporación en consultorios de dispositivos que prometen diagnósticos milagrosos en cuestión de segundos, pero que carecen de respaldo y evidencia científica.

La alarma se encendió tras una carta abierta enviada por el doctor Gabriel Vindeola —científico e investigador del Conicet — a los colegios profesionales. Ante este disparador, el Colegio de Graduados en Nutrición de Santa Fe (1° Circunscripción), bajo la conducción de la licenciada Victoria Gigliotti, presidenta de la entidad, convocó a un encuentro plural e interdisciplinario para debatir los límites de la ética, la ciencia y el ejercicio profesional.

Promesas de "realismo mágico" bajo la lupa

Los dispositivos en cuestión, comercializados por corporaciones multinacionales bajo nombres como OligoScan, o OligoCheck, se presentan como herramientas innovadoras, rápidas e integrales. Prometen medir en una fracción de tan solo 15 o 20 segundos supuestos déficits de vitaminas, minerales y excesos de metales pesados a través de un escaneo de la piel, o evaluar alteraciones en la microbiota intestinal analizando un cabello.

Gigliotti fue categórica respecto a la inviabilidad biológica de estas herramientas: "Esto en una fracción de 15 o 20 segundos... eso sería un milagro médico más que un diagnóstico". La presidenta de la entidad explicó que muchos profesionales los incorporan de buena fe creyendo que complementan la consulta, pero ignoran la falta de validación metodológica.

Los nuevos aparatos

Los nuevos aparatos "prometen" medir en una fracción de tan solo 15 o 20 segundos supuestos déficits de vitaminas.

Al respecto, enfatizó: "El tejido biológico por excelencia para tomar muestras, por lo menos de vitaminas y minerales, es la sangre, lo sabemos todos". Además, aclaró: "Actualmente incluso no hay un único equipo técnico de tecnología que pueda medir a la vez varias vitaminas, minerales o metales pesados" , volviendo imposible que un escáner cutáneo realice un testaje tan masivo.

Por su parte, el doctor Gabriel Vindeola coincidió en la gravedad del asunto y calificó el funcionamiento de estos aparatos como "prácticamente realismo mágico". "Un aparatito que con un escaneo te dice en 15 segundos que te falta toda una lista de nutrientes, que tenés metales pesados, que te faltan vitaminas y que nunca han sido contrastados con los métodos bioquímicos de laboratorio", criticó el investigador.

Asimismo, aclaró que la tecnología actual es sumamente avanzada, pero debe estar en el lugar correcto: "No yo ni diría la vieja usanza, es la nueva usanza, pero con tecnología y en mano de los bioquímicos, de los laboratorios que saben hacer las cosas. En un consultorio arrancándote un pelo y pasándolo por un escáner... Eso absolutamente no".

Los riesgos de un mercado desregulado

La preocupación central de la comunidad científica y de los colegios profesionales radica en el impacto directo sobre la salud pública. La falta de control de estos equipos agrava el panorama, ya que según explicó Vindeola: "Todos estos aparatos que circulan escapan al control de la ANMAT porque dicen que no son dispositivos médicos, pero en realidad lo son porque los utilizan como dispositivos médicos. Entonces ahí hay un vacío legal".

Los especialistas coinciden en que la tecnología actual es sumamente avanzada, pero debe estar en el lugar correcto.

Los especialistas coinciden en que la tecnología actual es sumamente avanzada, pero debe estar en el lugar correcto.

El uso de estas herramientas no validadas genera un escenario de peligro: "Llegamos también a tener retrasos en diagnóstico (...) o sobrediagnósticos o suplementaciones innecesarias, por ejemplo", advirtió Gigliotti. Además de los riesgos físicos, este avance desregulado golpea directamente la credibilidad de la medicina y la nutrición, un punto en el que alertó: "A nosotros lo que nos preocupa, por lo menos como colegio, es que esto puede erosionar la confianza".

Vindeola advirtió además sobre una flagrante infracción al Artículo 208 del Código Penal Argentino vinculado al ejercicio ilegal de la medicina , y denunció el uso de estos escáneres en las poblaciones más desprotegidas: "Yo he visto estos equipos aplicados, por ejemplo, en niños con TEA (Trastorno del Espectro Autista), donde le dicen a la familia: 'No es necesario traer al niño, traer unas hebras de pelo' y le diagnostican una gran cantidad de cosas que no se diagnostican con un pelo". Para el científico, recurrir a estos métodos con familias vulnerables que hacen lo imposible por mejorar la calidad de vida de sus hijos representa "lo peor de la miseria humana".

Qué se le recomienda a la comunidad

Ante la proliferación de estas prácticas antiéticas, ambos profesionales coincidieron en la necesidad de que los pacientes mantengan una postura crítica. Gigliotti recomendó que la población se informe y se apoye firmemente en la medicina basada en la evidencia: "Hoy a las personas lo que habría que decirles es que sepan que no hay evidencia científica robusta sobre que estos dispositivos sirven para diagnosticar en una fracción tan corta".

Ante la proliferación de estas prácticas antiéticas, los profesionales coinciden en la necesidad de que los pacientes mantengan una postura crítica.

Ante la proliferación de estas prácticas antiéticas, los profesionales coinciden en la necesidad de que los pacientes mantengan una postura crítica.

El doctor Vindeola, fiel a su estilo directo, fue contundente sobre qué hacer si se topan con estas tecnologías en una consulta: "Claro, la recomendación es salir corriendo. Si a mí me piden una muestra de pelo y me prometen que me van a diagnosticar déficit de nutrientes o si me van a pasar un escáner por arriba de la mano". Instó también a los pacientes a "empezar a dudar, hacer un par de consultas con otros" profesionales cuando observen la proliferación de estos aparatitos en redes sociales o consultorios.

Buscar la inmediatez en tiempos de crisis

Gigliotti analizó que este fenómeno se expande debido a un contexto cultural y económico complejo en las consultas de Santa Fe. "La gente busca soluciones rápidas. Por eso también muchos de los profesionales incorporan este tipo de dispositivo (...) las soluciones mágicas se siguen buscando".

Esta tendencia coincide con una merma económica en las consultas de nutrición y con una de las barreras culturales más arraigadas de la especialidad. La presidenta de la entidad explicó que "todavía seguimos las nutricionistas en esta, luchando con esta idea de que somos solamente 'dietantes', que servimos solamente para hacer dieta (...) cuando en realidad nuestra mirada es mucho más integral".

Desde la institución remarcan que los profesionales de la nutrición deberían intervenir fuertemente en el primer nivel de atención para modificar hábitos de salud preventivamente , en lugar de recibir a pacientes que "llegan tarde", es decir, cuando patologías crónicas como la diabetes, el hipotiroidismo o la hipertensión ya están completamente instaladas.

El encuentro interdisciplinario que se realiza este lunes 6 de julio y que es impulsado por el Colegio de Graduados en Nutrición de Santa Fe (1° Circunscripción) busca contrastar técnicamente estos dispositivos con los métodos analíticos tradicionales. El objetivo final es claro para la licenciada Gigliotti, quien concluyó: "Lo que nosotros buscamos con este encuentro es generar un posicionamiento conjunto (...) para generar algún comunicado que sea para la población y también para los profesionales de la salud" , marcando un precedente en defensa de la ética y la salud pública.

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