La doctora Ana Laura Cavatorta, viróloga, investigadora de Conicet y responsable científica de la Unidad de Diagnóstico de COVID-19 del Centro de Tecnología en Salud Pública (CTSP), que depende del hospital Centenario y de la Universidad Nacional de Rosario, en diálogo con el programa 7 AM de Aire de Santa Fe, explicó los resultados de los estudios y confirmó entre otros datos que una sola dosis de la Sputnik V genera más del 90% de efectividad en anticuerpos, el 10% restante se encuentra generalmente en personas con el cuerpo inmuno debilitado (mayores o comorbilidades). Aquellas personas que están próximas a los tres meses de haberse colocado la primera dosis no deben preocuparse dado que "su sistema inmune ya genero una reacción y va a reconocer al patógeno en el caso que se enferme".
Cavatorta destacó el plan de vacunación y pidió llevar tranquilidad a la población, marcó como un primer objetivo alcanzar entre el 70 % y 80% de las personas vacunadas al menos con la primera dosis y completar el esquema de vacunación en los mayores o personas con comorbilidades. En cuanto a los estudios de inmunidad que se realizan explicó que cuando se miden los anticuerpos solo se está midiendo una parte de la inmunidad generada, ya que "hay otra parte que se genera que es la memoria celular que también debe analizarse, que si bien no puede manifestarse esto a través de los análisis de laboratorio no significa que no estén".
Estudio en el hospital provincial del Centenario en Rosario
La provincia de Santa Fe, a través del Ministerio de Salud, en colaboración con Salud de la Nación y el Conicet, llevó adelante una investigación de enorme relevancia en el contexto de la pandemia, que demostró que 1.121 personas que recibieron una o dos dosis de la vacuna Sputnik V desarrollaron niveles altos de anticuerpos contra el covid.
El grupo poblacional, o cohorte estudiada, de 1.121 personas se conformó con trabajadores y trabajadoras de la salud, concretamente del Hospital Provincial del Centenario de Rosario, que recibieron una o dos dosis de Sputnik V en el período de febrero a mayo de 2021.
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La conclusión general –y más alentadora– de este estudio local sobre la formulación rusa –creada en el laboratorio Gamaleya de ese país y que pronto comenzará a elaborarse en Argentina– es que la misma produjo una respuesta inmunológica muy importante “en el 98,7 % de la población analizada”. Eso sucedió “independientemente de las dosis recibidas y de los días transcurridos desde la aplicación de las mismas”, explicaron los investigadores.
Técnicamente, los responsables del estudio rosarino sostienen haber evidenciado “una respuesta humoral robusta”. La respuesta humoral es una de las formas en las que el sistema inmune se comporta y produce anticuerpos específicos que protegen contra la enfermedad tras la inoculación, en este caso los anticuerpos específicos anti-Spike, anti-proteína S, del virus SARS-CoV-2 que produce COVID-19.
Cavatorta precisó que “999 de estos individuos habían recibido dos dosis de Sputnik V, mientras que 122 solo una” al momento del análisis. Con relación al proceso de estudio, se explicó que se tomaron muestras de sangre que fueron analizadas con el test CovidAR IgG –para la detección cualitativa y semicuantitativa de anticuerpos específicos anti-Spike antiproteína S– del virus SARS-CoV-2; un desarrollo nacional del Conicet, la Fundación Instituto Leloir, la Universidad de San Martín y Laboratorio Lemos S.R.L.
Tras el análisis de los datos se arribó, también, a otras conclusiones alentadoras: “Los anticuerpos específicos IgG antiproteína S de SARS-CoV 2 se incrementaron al 99,9 % en el caso de aquellos que recibieron los dos componentes de la vacuna (es decir, las dos dosis) y fueron testeados luego de, al menos, 14 días de haber recibida la segunda dosis”, destacó la viróloga.
Otro resultado relevante que arroja la investigación es que si bien la respuesta inmune desarrollada es importante aún con una sola dosis entre quienes no estuvieron expuestos al virus, una segunda dosis incrementa el porcentaje de respuesta en la población y multiplica los niveles de anticuerpos observados de manera significativa. Esto permite recomendar la aplicación de la segunda dosis en ese grupo. Y fundamentalmente priorizando los grupos de mayor riesgo como los adultos mayores.
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