Tarta de zapallitos sin masa: la receta fácil y económica que lleva zapallitos, huevos y queso

Con zapallitos, huevos y queso podés preparar una tarta sin masa, ideal para resolver un almuerzo o una cena con ingredientes cotidianos.

La tarta de zapallitos sin masa es una alternativa sencilla para resolver un almuerzo o una cena.

La tarta de zapallitos sin masa es una alternativa sencilla para resolver un almuerzo o una cena.

La tarta de zapallitos es una alternativa práctica para incorporar verduras a las comidas de todos los días. Esta versión no lleva una base de masa, por lo que requiere menos preparación y permite aprovechar ingredientes habituales de la heladera.

El secreto para conseguir una buena consistencia está en cocinar los zapallitos antes de mezclarlos con los huevos y el queso. Así liberan parte de su líquido y la preparación queda más firme después del horneado.

Podés servirla caliente, recién salida del horno, o fría, acompañada con una ensalada. También funciona como una opción para llevar en una vianda o dejar preparada con anticipación.

Ingredientes para hacer tarta de zapallitos sin masa

  • 4 zapallitos verdes medianos.
  • 3 huevos.
  • 1 cebolla mediana.
  • 150 grs. de queso cremoso o mozzarella.
  • 50 grs. de queso rallado.
  • 2 cucharadas de aceite.
  • Sal y pimienta a gusto.
  • Nuez moscada, opcional.
  • Aceite o rocío vegetal para la fuente.

Si querés una preparación más consistente, podés agregar una cucharada de almidón de maíz a la mezcla. No es indispensable, pero ayuda a ligar los ingredientes si los zapallitos liberan bastante líquido.

Los zapallitos, los huevos y el queso son los ingredientes principales de esta receta casera.

Los zapallitos, los huevos y el queso son los ingredientes principales de esta receta casera.

Los pasos a pasos para preparar la tarta de zapallitos sin masa

  1. Lavá y cortá los zapallitos. Retirá los extremos y cortalos en cubos pequeños o rodajas finas. Picá también la cebolla.
  2. Rehogá las verduras. Calentá el aceite en una sartén y cociná la cebolla durante unos minutos, hasta que se ablande. Sumá los zapallitos y cociná entre 10 y 15 minutos, revolviendo de vez en cuando.
  3. Eliminá el exceso de líquido. Cuando los zapallitos estén tiernos, retiralos del fuego. Si soltaron mucha agua, escurrilos con un colador y dejalos entibiar. Este paso es fundamental para evitar que la tarta quede aguada.
  4. Prepará la mezcla. Batí los huevos en un recipiente. Agregá el queso rallado, sal, pimienta y una pizca de nuez moscada si te gusta.
  5. Uní los ingredientes. Incorporá los zapallitos y la cebolla a la mezcla de huevos. Sumá el queso cremoso cortado en cubos pequeños y revolvé para distribuirlo.
  6. Prepará la fuente. Aceitá una fuente para horno y volcá la preparación. Distribuí los ingredientes para que la superficie quede pareja.
  7. Horneá la tarta. Cociná en un horno precalentado a 180 °C durante aproximadamente 30 a 40 minutos, hasta que el centro esté firme y la superficie se vea dorada.
  8. Dejá reposar antes de cortar. Retirá la fuente del horno y esperá entre 5 y 10 minutos. Así la preparación se asienta y resulta más fácil servir porciones sin que se desarmen.

Cómo evitar que la tarta de zapallitos quede aguada

Los zapallitos contienen bastante agua, por lo que conviene cocinarlos antes de incorporarlos a los huevos. Si los mezclás crudos con el resto de los ingredientes, pueden liberar líquido durante el horneado y dificultar que la tarta tome consistencia.

Otro consejo es no tapar la sartén mientras cocinás las verduras, para favorecer la evaporación. Si aun así queda líquido en el fondo, escurrí los zapallitos antes de continuar con la receta.

Además, evitá cortar la tarta apenas sale del horno. Unos minutos de reposo ayudan a que los huevos terminen de asentarse y las porciones mantengan su forma.

Variantes para preparar una tarta de zapallitos diferente

Esta receta admite varios cambios según los ingredientes que tengas en casa. Podés sumar zanahoria rallada, morrón picado o espinaca previamente cocida para combinar distintas verduras.

Si buscás un sabor más intenso, reemplazá parte del queso cremoso por queso azul o agregá un poco más de queso rallado en la superficie antes de hornear. También podés incorporar orégano, provenzal o albahaca.

Para una comida completa, serví la tarta con una ensalada de hojas verdes y tomate. Si sobra, guardala en un recipiente tapado en la heladera y consumila dentro de los siguientes tres días. Podés recalentar las porciones en el horno para recuperar parte del dorado de la superficie.

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