Los chefs explican por qué algunos dejaron de usar el prensador de ajo: qué método recomiendan en su lugar
Expertos explican cuándo conviene usar este utensilio y revelan las técnicas preferidas para lograr un ajo más sabroso y fácil de limpiar.
Los chefs explican por qué algunos dejaron de usar el prensador de ajo: qué método recomiendan en su lugar
El prensador de ajo divide aguas en la cocina: mientras algunos lo defienden por la rapidez, otros lo evitan por la limpieza y el sabor que deja en los platos. Según especialistas consultados, la clave está en cómo se va a utilizar el ajo y en el tipo de preparación.
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Christina Soteriou, autora de Big Veg Energy y redactora de recetas para Ottolenghi Inc., no descarta el prensador, pero lo reserva para recetas de cocción larga, como salsas, guisos o estofados. “Es definitivamente más rápido”, admitió, aunque aclaró que prefiere este método solo cuando el ajo se va a integrar completamente con el resto de los ingredientes.
Por su parte, Jenny Chandler, autora de The Capsule Kitchen, considera que el prensador puede sumar trabajo en vez de ahorrar tiempo: parte del ajo queda atrapada y después hay que limpiar el mecanismo. Cuando necesita picar varios dientes, opta por aplastarlos con un cuchillo y un poco de sal.
Los métodos recomendados para un mejor sabor
Soteriou suele elegir picar el ajo con sal marina en escamas, usar un rallador fino (Microplane) o un mortero. Según explicó, estas técnicas logran un sabor “más uniforme y suave”.
La cocinera advirtió que el prensador puede generar un gusto más amargo e irregular porque rompe las células del ajo de manera brusca. Por eso, para platos donde el ajo se consume crudo o se cocina poco tiempo, recomienda rallarlo, machacarlo o cortarlo a cuchillo.
El error más común al comprar ajo y la regla práctica de los expertos
Chandler fue tajante sobre el ajo ya triturado que se vende listo para usar: “Nunca compres ajo triturado listo para usar”. Para las especialistas, prepararlo en el momento permite controlar mejor la textura y el sabor.
La regla es simple: el prensador puede ser útil para salsas o guisos de cocción prolongada, pero para recetas donde el ajo es protagonista, el rallador, el mortero o el cuchillo son las mejores alternativas.





