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Recetas harina | recetas gastronómicas |

Salsa blanca sin harina ni gluten: la receta sencilla y económica para hacerla en casa

La salsa blanca es un excelente acompañamiento para una gran variedad de platos. La receta para hacerla sin harina ni gluten, a continuación.

La salsa blanca, también conocida como bechamel, es una de las salsas más versátiles en la cocina. Se utiliza como base en una variedad de platillos, desde lasañas hasta gratinados y más. Si deseas preparar una versión más liviana o evitar el gluten, la salsa blanca con maicena es la alternativa perfecta para sustituir la harina y el gluten. A continuación, la receta para hacerla de manera fácil y deliciosa.

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La salsa blanca es un excelente acompañamiento para una gran variedad de platos.

La salsa blanca es un excelente acompañamiento para una gran variedad de platos.

Cómo hacer la mejor salsa blanca sin harina ni gluten

Ingredientes:

  • 2 cucharadas de maicena.
  • 2 cucharadas de mantequilla.
  • 2 tazas de leche.
  • Sal y pimienta al gusto.
  • Una pizca de nuez moscada (opcional).

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Instrucciones:

  1. En un bol pequeño, disuelve la maicena en aproximadamente 1/4 de taza de leche. Asegúrese de que no queden grumos y obtenga una mezcla uniforme.
  2. En una cacerola, calienta las 2 tazas de leche restantes hasta que estén tibias, pero sin hervir.
  3. En otra cacerola, derrite la mantequilla a fuego medio-bajo.
  4. Una vez que la mantequilla esté derretida, agregue la maicena disuelta en leche y revuelva constantemente con un batidor de mano.
  5. Continúa revolviendo hasta que la mezcla se vuelva espesa y suave. Esto puede llevar unos minutos.
  6. Gradualmente, comienza a agregar la leche tibia mientras continúa revolviendo. Esto ayudará a evitar la formación de grumos.
  7. Cocina la mezcla a fuego medio-bajo hasta que alcance la consistencia deseada. La salsa blanca debe ser lo suficientemente espesa para cubrir el dorso de una cuchara.
  8. Agrega sal y pimienta al gusto, y una pizca de nuez moscada si lo deseas. Mezcla bien.
  9. Una vez que la salsa blanca con maicena haya alcanzado la consistencia adecuada y esté bien sazonada, retírala del fuego.
  10. Puedes utilizarla de inmediato como base para tus platillos favoritos o guardarla en un recipiente hermético en el refrigerador para su uso posterior.
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Consejo adicional para hacer la salsa blanca perfecta:

  • Si la salsa blanca con maicena queda demasiado espesa, puedes agregar un poco más de leche tibia y mezclar hasta obtener la consistencia deseada.