menu
search
Recetas Pizza | berenjena | recetas gastronómicas

Pizza de berenjena: la receta de 120 calorías que reemplaza a la común y es furor por lo fácil que es

¿Ganas de pizza pero querés algo liviano? Aprendé a preparar estas pizzetas de berenjena. Una opción sin harinas, bajísima en calorías y lista en 20 minutos.

En la búsqueda constante de alternativas para comer más sano sin renunciar a los platos que amamos, la pizza de berenjena se posicionaron como la opción definitiva. Con apenas 120 calorías por porción, esta receta logra sustituir la masa tradicional de harina por rodajas de vegetales asados, ofreciendo una textura suave, un sabor intenso y, sobre todo, una digestión mucho más liviana.

¿Por qué son el reemplazo perfecto de la pizza?

La berenjena funciona como una base excepcional debido a su capacidad para absorber sabores y mantener su estructura una vez cocida. Al ser un vegetal compuesto mayormente por agua y fibra, genera una gran sensación de saciedad con un aporte calórico mínimo. Es el plato ideal para quienes quieren disfrutar del sabor de la muzzarella y el tomate, pero buscan evitar la pesadez de los carbohidratos refinados antes de ir a dormir.

LEER MÁS► Pan de choclo en licuadora: la receta húmeda, cremosa y fresca en 5 minutos

Ingredientes: frescura y economía

  • berenjenas grandes: 2 unidades (elegir las que estén más firmes y brillantes).
  • salsa de tomate: 1 taza (preferentemente natural o casera).
  • queso muzzarella o queso fresco: 150 g.
  • aceite de oliva: un chorrito para la placa.
  • condimentos: sal gruesa, orégano y un diente de ajo picado (opcional).
Receta de pizza de berenjena.
Receta de pizza de berenjena.

Receta de pizza de berenjena.

Paso a paso: el secreto para que no salgan amargas

  • El truco infalible: cortá las berenjenas en rodajas de aproximadamente 2 centímetros de grosor. Colocalas en un colador y espolvorealas con sal gruesa. Dejalas reposar unos 15 o 20 minutos; esto hará que las rodajas "suden" y eliminen el característico sabor amargo del vegetal.
  • Precocción: enjuagá las rodajas para quitar el exceso de sal y secalas con un papel de cocina. Colocalas en una placa para horno apenas aceitada y hornealas a fuego medio (180°C) durante unos 10 minutos por lado, hasta que estén tiernas pero no desarmadas.
  • El armado: una vez precocidas, retirá la placa del horno. Colocá una cucharada de salsa de tomate sobre cada rodaja y una porción de queso encima.
  • Gratinado final: volvé a llevar la placa al horno por otros 5 o 7 minutos, hasta que el queso esté completamente derretido y ligeramente dorado.
  • Toque maestro: al retirar, espolvoreá con abundante orégano y, si te gusta, un poco de ajo picado fresco por encima para potenciar el aroma.

LEER MÁS► Pan árabe rápido en sartén: sin horno y con pocos ingredientes