Muffins de queso y cebolla: la receta fácil para hacer unos pancitos esponjosos con mucho sabor
Con ingredientes simples y una preparación muy práctica, estos muffins salados son ideales para el desayuno, la merienda o para acompañar cualquier comida.
Estos muffins de queso y cebolla se preparan en un solo bowl y queda tierna, húmeda y llena de sabor.
Los muffins no tienen por qué ser dulces. En su versión salada, se convierten en una alternativa práctica para resolver un desayuno, una merienda o incluso una cena liviana. Los muffins de queso y cebolla combinan una miga muy tierna con el sabor intenso del queso y el dulzor natural de la cebolla cocida.
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La receta no requiere técnicas complicadas ni utensilios especiales. Solo hay que mezclar los ingredientes, repartir la preparación en moldes y llevarlos al horno. En menos de una hora estarán listos para disfrutar recién hechos o conservar para toda la semana.
Ingredientes para hacer muffins de queso y cebolla
- 250 gramos de harina leudante.
- 2 huevos.
- 100 ml de leche.
- 80 ml de aceite.
- 150 gramos de queso semiduro rallado.
- 1 cebolla grande.
- 1 cucharadita de polvo para hornear.
- Sal.
- Pimienta.
- Orégano o tomillo (opcional).
Cómo hacer muffins de queso y cebolla paso a paso
- Pelar la cebolla y cortarla en cubos pequeños.
- Cocinarla en una sartén con apenas unas gotas de aceite hasta que quede transparente y ligeramente dorada. Dejar enfriar.
- En un bowl mezclar los huevos, la leche y el aceite.
- Agregar el queso rallado y la cebolla cocida.
- Incorporar la harina junto con el polvo para hornear y mezclar solo hasta integrar.
- Condimentar con sal, pimienta y las hierbas elegidas.
- Distribuir la preparación en moldes para muffins previamente enmantecados o con pirotines, llenándolos hasta tres cuartos de su capacidad.
- Cocinar en horno precalentado a 180 °C durante 20 a 25 minutos, o hasta que estén dorados y al insertar un palillo salga limpio.
- Dejar enfriar unos minutos antes de desmoldar.
El secreto para que queden bien esponjosos
No conviene batir demasiado la mezcla una vez incorporada la harina. Mezclar solo hasta integrar permite conservar una textura liviana y evita que los muffins queden compactos. También ayuda utilizar un queso que funda bien para conseguir una miga más húmeda y sabrosa.
Cómo servirlos
Estos muffins son ideales para acompañar el mate, servir en un brunch o completar una picada. También pueden rellenarse con jamón, panceta crocante, tomates secos o aceitunas para obtener distintas versiones.
Además, se conservan hasta tres días en un recipiente hermético y pueden calentarse unos segundos antes de servir.





