Si alguna vez viste un drama coreano o seguís las tendencias de K-food, seguro conocés el Hotteok. Este dulce es el alma de los puestos callejeros en invierno, un bocado que combina una masa elástica y dorada con un interior fundente que sorprende en cada mordida.
La magia del Hotteok reside en su contraste de texturas: crujiente por fuera y líquido por dentro gracias al azúcar caramelizado. Aunque parece una elaboración compleja de alta pastelería oriental, la realidad es que se puede preparar en casa con ingredientes básicos que ya tenés en tu alacena.
Ingredientes y trucos para un Hotteok de frutos secos perfecto
La versión clásica es la más buscada y la que mejor representa el sabor auténtico de Seúl.
hotteok
Hotteok: el secreto del postre callejero más adictivo de Corea
Se elabora con harina de trigo, levadura y agua, logrando una consistencia suave que se estira con facilidad.
Una mezcla de azúcar moreno, canela y frutos secos picados (maníes o nueces son los más comunes).
A diferencia de las donas, estas tortitas se doran en la sartén con un poco de aceite y se presionan para que el azúcar interior se derrita y forme un almíbar espeso.
Al morderlos recién hechos, el relleno de azúcar y canela está muy caliente y puede quemar. ¡Paciencia!
Aunque el de frutos secos es el original, hoy existen variantes con chocolate, queso o incluso rellenos salados, pero el clásico sigue siendo el rey imbatible del street food coreano.
No escatimes en el aceite de la sartén; es lo que le da esa capa exterior tipo galletita que tanto gusta a los foodies de todo el mundo.