Para que las empanadas de vigilia no queden secas, el secreto reside en el rehogado previo de los vegetales. Al cocinar la cebolla y el morrón hasta que estén traslúcidos, se crea una base de humedad natural que protege al atún durante el horneado.
Un truco fundamental es dejar enfriar el relleno por completo antes de armar las empanadas; esto evita que el calor del sofrito humedezca la masa hojaldrada, garantizando que el resultado final sea una corteza dorada y bien crocante.
Paso a paso para preparar empanadas de atún perfectas
Con ingredientes que seguro tenés en tu despensa, podés lograr una tanda de 12 unidades siguiendo estos pasos:
El sofrito base: picá 2 cebollas blancas y medio morrón rojo en cubos pequeños. Rehogalos en una sartén con aceite a fuego medio hasta que ablanden.
Integración del pescado: retirá del fuego y sumá 2 latas de atún previamente escurridas. Condimentá con sal y una cucharada generosa de pimentón dulce para dar color y aroma.
El toque final del relleno: agregá 2 huevos duros picados y 50 g de aceitunas verdes fileteadas. Mezclá con movimientos envolventes y dejá reposar.
Armado y cocción: rellená los discos de hojaldre, realizá el repulgue y pincelá con huevo batido para lograr un brillo profesional.
Horneado: llevá a un horno precalentado a 200°C durante 15 a 20 minutos hasta que estén bien doradas.
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Receta de empanadas de vigilia: cómo preparar el relleno de atún
Tradición y ahorro en la mesa de Pascuas
Las empanadas de vigilia son una excelente forma de alimentar a toda la familia con un presupuesto controlado. Podés variar el relleno sumando merluza desmenuzada o espinaca, convirtiéndolas en un plato versátil que se adapta a lo que tengas en la heladera.
Son ideales para comer tibias o frías, lo que las hace perfectas para llevar a reuniones familiares o disfrutar en un almuerzo relajado durante este fin de semana largo de marzo.