"Decidí transformar el clásico postre argentino vigilante en una torta", explica Simón sobre esta preparación que rápidamente se volvió viral. La clave de esta reversión es el uso de un buen queso crema tradicional, que deja de ser un simple acompañamiento para convertirse en el gran protagonista de una "obra de arte" gastronómica.
Ingredientes: qué necesitás para hacer la torta vigilante
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Para realizar esta receta en casa y sorprender a todos en la merienda, vas a necesitar elementos sencillos que seguramente tenés en tu cocina:
- Para la base: 300 g de galletitas de vainilla y 150 g de manteca derretida.
- Para el dulce: 500 g de dulce de membrillo y 30–40 ml de agua o jugo de limón.
- Para el relleno: 550 g de queso crema tradicional, 80 g de azúcar, 4 huevos, 80 g de crema de leche, esencia de vainilla y una pizca de sal fina.
Paso a paso: cómo lograr la consistencia perfecta
La preparación es sencilla pero requiere paciencia, especialmente en el tiempo de enfriado, para que la textura sea similar a la de un cheesecake pero con el alma del postre patrio.
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- La base: Procesá las galletitas y mezclalas con la manteca derretida. Presioná la mezcla en un molde y horneá solo 5 minutos para que tome firmeza.
- El corazón de dulce: Cortá el membrillo en cubos, sumá el jugo de limón y calentá (a fuego bajo o microondas) hasta ablandarlo. Esparcilo sobre la base de galletitas de forma pareja.
- La crema: En un bol, mezclá el queso crema con el azúcar, la crema de leche, los huevos, la esencia de vainilla y la sal. Batí con energía hasta que la mezcla sea totalmente lisa y sin grumos.
- Cocción y frío: Volcá la crema sobre el membrillo con cuidado. Cociná a 170°C entre 30 y 35 minutos. Un detalle fundamental: al sacarla del horno, el centro todavía debe moverse un poquito (como un flan).
- El toque final: Llevá a la heladera por al menos 4 a 6 horas antes de desmoldar. El frío es lo que termina de asentar los sabores y las texturas.