Croquetas de porotos blancos: el truco del remojo para activar la legumbre más saludable

¿Querés comer más sano? Prepará estas croquetas crujientes de porotos blancos: una receta rica en proteínas, ideal para controlar el azúcar y el colesterol.

Los porotos blancos se consolidaron como uno de los superalimentos más completos de la temporada por su capacidad única para alimentar la microbiota, regular el azúcar en sangre y controlar el colesterol.

Los porotos blancos se consolidaron como uno de los superalimentos más completos de la temporada por su capacidad única para alimentar la microbiota, regular el azúcar en sangre y controlar el colesterol.

Para disfrutar de todos los minerales y las propiedades adelgazantes de la faseolamina presentes en los porotos blancos sin sufrir de pesadez, el truco de experto innegociable es el remojo prolongado durante toda una noche. Este proceso inicia una leve fermentación láctica que neutraliza los compuestos que causan flatulencias.

Además, un secreto clave para la cocción es comenzar siempre con agua fría y añadir la sal recién cuando el grano esté blando; de esta manera, la piel de los porotos blancos no se endurece y se logra una textura interior extremadamente cremosa, ideal para formar la masa perfecta de las croquetas.

Ingredientes para las croquetas crujientes

  • La base proteica: 400 g de porotos blancos cocidos (previamente remojadas).

  • Vegetales del sofrito: 1 cebolla, 2 zanahorias y 1 diente de ajo.

  • Para el rebozado: 100 g de harina de espelta (o harina común), 1 huevo batido y pan de espelta rallado (o pan rallado tradicional) en cantidad necesaria.

  • Sabor y cocción: 200 g de salsa de tomate, aceite de oliva virgen extra, sal y pimienta negra al gusto.

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Paso a paso: cómo lograr un rebozado dorado y perfecto

  1. Enjuagá muy bien los porotos blancos cocidos, escurrilas y colocalas en el vaso de la batidora. Salpimentá a gusto y procesá hasta obtener un puré espeso y homogéneo.

  2. Pela y pica la cebolla junto con el ajo. Sofríelos en una sartén con dos cucharadas de aceite de oliva. Sumá las zanahorias cortadas en cubos bien pequeños y salteá por 2 minutos.

  3. Mezclá el sofrito con el puré de porotos blancos. Llevá la masa obtenida a la heladera durante 30 minutos para que tome consistencia y sea fácil de manipular.

  4. Tomá porciones de la masa fría, dale forma de croqueta y pasalas primero por la harina de espelta, luego por el huevo batido y finalmente por el pan rallado, asegurando una cobertura pareja.

  5. Cociná las croquetas en abundante aceite de oliva bien caliente hasta que adquieran un color dorado uniforme.

  6. Retiralas y dejalas reposar sobre papel absorbente para eliminar el exceso de grasa. Servilas inmediatamente acompañadas por la salsa de tomate caliente.

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