La tarta de queso y chocolate blanco sin harina: lleva pocos ingredientes y sorprende por su cremosa e irresistible
Con apenas tres ingredientes y una preparación muy sencilla, esta tarta logra una textura aireada y es ideal para acompañar el desayuno o la merienda.
Esta tarta de queso y chocolate blanco no lleva hariana, se deshace en la boca y es muy fácil de preparar.
La tarta de queso es uno de esos postres que nunca fallan, pero esta versión con chocolate blanco lleva la receta un paso más allá. El resultado es una preparación muy cremosa, de sabor suave y con una textura que prácticamente se deshace en la boca.
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La receta fue compartida por Gourmet Bilbao en su cuenta de TikTok, donde se volvió una de las favoritas de los amantes de las cheesecakes por su elaboración sencilla y el espectacular resultado final. Solo hay que mezclar los ingredientes, respetar los tiempos de horno y dejarla enfriar para conseguir una tarta con una consistencia perfecta.
Ingredientes para hacer tarta de queso y chocolate blanco
- 450 grs. de queso crema.
- 150 grs. de chocolate blanco derretido.
- 200 ml de crema de leche para batir.
- 150 ml de crema de leche para cocinar.
- 100 grs. de azúcar.
- 6 huevos.
- 1 pizca de sal.
Cómo preparar la tarta de queso y chocolate blanco paso a paso
- Comenzar derritiendo el chocolate blanco a baño María o en intervalos cortos en el microondas. Dejar que se entibie antes de incorporarlo a la preparación.
- En un bowl grande batir los huevos junto con el azúcar hasta que este se disuelva y la mezcla quede uniforme.
- Agregar el queso crema, la crema para batir, la crema para cocinar, el chocolate blanco derretido y la pizca de sal.
- Mezclar hasta obtener una preparación completamente homogénea y sin grumos.
- Volcar la mezcla en un molde previamente enmantecado o forrado con papel para horno.
- Llevar a un horno precalentado a 200 °C durante 10 minutos.
- Luego bajar la temperatura a 180 °C y continuar la cocción durante 25 minutos más.
- Apagar el horno y dejar la tarta adentro durante 10 minutos adicionales, aprovechando el calor residual para terminar la cocción de forma suave.
- Retirar, dejar enfriar a temperatura ambiente y llevar a la heladera durante al menos cuatro horas antes de desmoldar y servir.
El secreto para que quede bien cremosa
Aunque la preparación es muy sencilla, hay algunos detalles que hacen la diferencia. El primero es no batir en exceso la mezcla una vez incorporados todos los ingredientes, para evitar que se formen demasiadas burbujas de aire.
También resulta fundamental respetar los cambios de temperatura del horno y el tiempo de reposo. Dejar la torta dentro del horno apagado ayuda a que termine de cuajar lentamente y evita cambios bruscos que puedan provocar grietas en la superficie.
Por último, el descanso en la heladera es indispensable. Después de varias horas de frío, la tarta adquiere una textura mucho más firme por fuera y extremadamente cremosa en el centro, logrando ese resultado que la convirtió en una de las recetas favoritas de quienes aman las cheesecakes.




