Para quienes quieren disfrutar de unpan caserosin usar harina común, existe una alternativa práctica que gana cada vez más lugar en la cocina diaria. Se prepara rápido, no requiere amasado y usa ingredientes fáciles de conseguir, lo que la vuelve ideal para resolver desayunos, meriendas o comidas livianas.
En esta receta, la harina se reemplaza por leche en polvo, un ingrediente que aporta estructura y una textura suave y aireada. El resultado son pancitos livianos, versátiles y fáciles de adaptar según el gusto de cada uno.
Este pan casero es ideal para quienes buscan una opción baja en calorías.
Cómo preparar pan sin harina, paso a paso
Batí los huevos en un bowl hasta que queden bien espumosos y aireados. Este paso es clave para lograr una buena textura final.
Agregá la leche en polvo y mezclá hasta integrar por completo. Sumá el polvo para hornear y la sal, y volvé a batir hasta obtener una preparación homogénea y sin grumos.
Volcá la mezcla en un molde grande o repartila en moldes individuales. Si querés sumar un toque extra, espolvoreá semillas por encima antes de llevar al horno.
Cociná en horno precalentado a 180 °C durante unos 15 minutos, hasta que los pancitos estén dorados, firmes al tacto y bien cocidos.
Una opción práctica para todos los días
Este pan sin harina funciona muy bien para acompañar comidas, hacer tostadas o armar sánguches livianos. Se puede conservar en la heladera y recalentar unos minutos antes de consumir. Una receta simple, rápida y rendidora, ideal para quienes buscan alternativas más livianas sin resignar sabor ni practicidad.