¿Tenés ganas de un postre rico, fresco y fácil de hacer? El cheesecake de limón sin horno es la solución perfecta. Con apenas cinco ingredientes y sin necesidad de prender el horno, podés preparar una torta cremosa y liviana que se roba todas las miradas.
Esta receta es ideal para esos días en los que querés algo dulce después de comer o para acompañar unos mates con amigos. El toque ácido del limón y la textura suave del queso crema hacen que cada bocado sea irresistible.
Los ingredientes que necesitás para el cheesecake de limón sin horno
200 gramos de galletitas tipo vainilla o limón, bien trituradas
100 gramos de manteca derretida
400 gramos de queso crema
Jugo y ralladura de 2 limones
1 lata de leche condensada
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Cheesecake de limón, by Maru Botana.
Paso a paso: cómo hacer el cheesecake de limón sin horno
Prepará la base: Mezclá las galletitas trituradas con la manteca derretida. Presioná la mezcla en el fondo de un molde desmontable y llevá a la heladera por 10 minutos para que tome cuerpo.
Hacé el relleno: En un bowl, batí el queso crema con la leche condensada, el jugo y la ralladura de limón hasta que quede todo bien integrado y cremoso.
Armá la torta: Volcá la mezcla sobre la base de galletitas y llevá a la heladera al menos 20 minutos antes de servir.
Si querés, podés sumar ralladura extra de limón por encima para darle un toque cítrico y decorativo.
Un postre rápido, fresco y para todos los gustos
El cheesecake de limón sin horno es la opción ideal cuando buscás algo fácil, rápido y delicioso. No necesitás experiencia en pastelería ni ingredientes raros: en solo media hora, tenés un postre que va a encantar a todos.