Cheesecake sin horno en licuadora: el postre cremoso que casi no lleva trabajo y sorprende por su textura

Esta versión de cheesecake no necesita horno, se hace directamente en la licuadora y logra una textura suave y un sabor irresistible.

Esta receta de cheesecake se hace sin horno y casi no lleva trabajo.

Esta receta de cheesecake se hace sin horno y casi no lleva trabajo.

El cheesecake es uno de los postres más elegidos por su combinación de una base crocante y un relleno suave y cremoso. Aunque la receta tradicional requiere horno y varios pasos, existe una versión mucho más práctica que se prepara en pocos minutos con ayuda de la licuadora y solo necesita frío para tomar consistencia.

Además de ahorrar tiempo, esta preparación ensucia muy pocos utensilios y permite personalizar el sabor con frutas, chocolate, dulce de leche o mermeladas. Es una excelente opción para quienes buscan un postre casero sin complicaciones.

Ingredientes para hacer cheesecake sin horno en licuadora

Para la base

  • 200 gramos de galletitas de vainilla.
  • 100 gramos de manteca derretida.

Para el relleno

  • 400 gramos de queso crema.
  • 200 gramos de crema de leche.
  • 200 gramos de leche condensada.
  • 10 gramos de gelatina sin sabor.
  • 50 ml de agua.
  • Jugo de medio limón.
  • 1 cucharadita de esencia de vainilla.

Para decorar (opcional)

  • Mermelada de frutos rojos.
  • Frutillas frescas.
  • Arándanos.
  • Ralladura de limón.
  • Chocolate rallado.
Este cheesecake sin horno se prepara en la licuadora y logra una textura muy cremosa con pocos ingredientes.

Este cheesecake sin horno se prepara en la licuadora y logra una textura muy cremosa con pocos ingredientes.

Cómo hacer cheesecake sin horno en licuadora paso a paso

  1. Procesar o triturar las galletitas hasta obtener un polvo fino.
  2. Mezclarlas con la manteca derretida y cubrir la base de un molde desmontable, presionando bien con el dorso de una cuchara.
  3. Llevar la base a la heladera mientras se prepara el relleno.
  4. Hidratar la gelatina con el agua, dejarla reposar unos minutos y luego disolverla según las indicaciones del envase.
  5. Colocar en la licuadora el queso crema, la crema de leche, la leche condensada, el jugo de limón y la esencia de vainilla.
  6. Licuar durante uno o dos minutos hasta obtener una preparación completamente lisa.
  7. Agregar la gelatina disuelta y volver a licuar unos segundos para integrarla.
  8. Volcar la mezcla sobre la base de galletitas.
  9. Llevar a la heladera durante al menos cuatro horas, aunque lo ideal es dejarla toda la noche para que tome mejor consistencia.
  10. Antes de servir, decorar con la cobertura elegida.

El secreto para que quede bien firme y cremosa

La clave está en incorporar la gelatina cuando todavía está tibia y licuar apenas unos segundos más para distribuirla de manera uniforme. También es importante utilizar queso crema y crema de leche bien fríos. Esto ayuda a obtener una textura más estable y un relleno mucho más sedoso.

Cómo variar esta receta

Una de las ventajas de este cheesecake es que admite muchas versiones. Se puede preparar con ralladura de naranja, cacao, café instantáneo o pasta de pistachos para darle un sabor diferente.

En la superficie quedan muy bien las frutas frescas, las salsas de frutos rojos, el dulce de leche, el chocolate derretido o una compota de frutas de estación.

Si se conserva tapado en la heladera, puede mantenerse en perfectas condiciones durante tres o cuatro días, por lo que también resulta ideal para preparar con anticipación cuando hay invitados.

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