Cuando el antojo de algo dulce ataca, solemos pensar en preparaciones pesadas y cargadas de harinas blancas. Sin embargo, existe una versión que está revolucionando las redes sociales por ser liviana, nutritiva y, sobre todo, deliciosa: los buñuelos de manzana sin harina.
Esta receta es la evolución saludable del clásico de la abuela. Al reemplazar la harina de trigo por opciones más nutritivas o simplemente usando la fibra de la fruta, logramos una textura suave y un sabor intenso que no tiene nada que envidiarle a la versión tradicional. Son ideales para acompañar el mate o para que los más chicos coman fruta de una manera diferente.
El secreto de la manzana en la cocina saludable
La manzana no solo aporta el dulzor natural (lo que nos permite usar menos azúcar o edulcorante), sino que al cocinarse libera una humedad que reemplaza la necesidad de grasas pesadas. Además, es rica en pectina, una fibra que ayuda a la digestión y brinda saciedad por mucho más tiempo.
La base: En un bowl, batí los huevos con la esencia de vainilla y la canela. Si deseás un toque más dulce, agregá una cucharada de miel o edulcorante apto cocción.
La fruta: Incorporá la manzana rallada a los huevos. Es importante no escurrir el juguito de la manzana, ya que eso le dará la humedad necesaria a la masa.
La consistencia: Agregá la avena o harina de almendras poco a poco hasta obtener una mezcla espesa que se pueda levantar con una cuchara sin que se chorree demasiado.
La cocción: Calentá una sartén antiadherente con un chorrito mínimo de aceite o manteca. Colocá cucharadas de la mezcla y cociná a fuego medio-bajo hasta que doren de ambos lados.