Budín de mandarina en licuadora: la receta fácil que queda húmeda, esponjosa y llena de sabor
Con pocos ingredientes y sin necesidad de batidora, este budín de mandarina se prepara en minutos y aprovecha al máximo el aroma y el jugo de la fruta. Ideal para acompañar el mate, el café o el té.
La licuadora simplifica la preparación y logra una mezcla homogénea en apenas unos minutos.
Si buscás una receta sencilla, rendidora y con mucho sabor, el budín de mandarina en licuadora es una excelente opción. No hace falta ensuciar muchos utensilios ni tener experiencia en repostería: la licuadora hace casi todo el trabajo.
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La mandarina aporta humedad, un aroma cítrico irresistible y una textura muy suave, lo que convierte a este budín en una de las recetas favoritas para las tardes de otoño e invierno.
Receta para hacer budín de mandarina en licuadora
Ingredientes
- 2 mandarinas medianas (preferentemente de cáscara fina y sin semillas)
- 3 huevos
- 1 taza de azúcar
- 1/2 taza de aceite neutro
- 2 tazas de harina leudante
- 1 cucharadita de esencia de vainilla (opcional)
- Azúcar impalpable para decorar (opcional)
Paso a paso
- Lavar muy bien las mandarinas. Cortarlas en trozos, retirar las semillas si las tienen y conservar la cáscara si es fina y no resulta amarga.
- Colocar en la licuadora las mandarinas, los huevos, el azúcar, el aceite y la esencia de vainilla.
- Licuar hasta obtener una preparación completamente homogénea.
- Volcar la mezcla en un bowl e incorporar la harina leudante poco a poco con movimientos envolventes para no perder aire.
- Verter la preparación en una budinera previamente enmantecada y enharinada.
- Cocinar en horno precalentado a 180 °C durante 40 a 50 minutos, o hasta que al insertar un palillo salga limpio.
- Dejar enfriar unos minutos antes de desmoldar y, si se desea, espolvorear con azúcar impalpable.
El truco para que quede más húmedo y esponjoso
Uno de los secretos de esta receta es no licuar en exceso la mezcla una vez incorporados los ingredientes líquidos. Además, es importante agregar la harina al final y mezclar suavemente para conservar el aire de la preparación.
Otro consejo es elegir mandarinas maduras y de cáscara fina, ya que aportan más aroma y un sabor equilibrado. Si la variedad tiene una cáscara muy gruesa o amarga, conviene utilizar solo la pulpa y un poco de ralladura.
El budín de mandarina en licuadora es perfecto para el desayuno, la merienda o incluso como postre acompañado por una bocha de helado o una cucharada de crema.
Además de ser económico y fácil de preparar, es una excelente manera de aprovechar las mandarinas de estación y disfrutar de un budín casero, húmedo y muy aromático, sin complicaciones.





