Budín de limón sin horno: la receta fácil que se hace en una olla
Con ingredientes simples y sin necesidad de horno, este clásico casero se prepara a baño María y es ideal para la merienda.
El budín de limón es uno de esos clásicos que nunca fallan en la mesa argentina. Pero no hace falta tener horno para disfrutarlo: con una olla y un poco de paciencia, se puede lograr una versión húmeda y esponjosa, perfecta para compartir en la merienda o el desayuno.
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La clave está en cocinarlo a baño María, lo que permite que la masa se cocine de manera pareja y conserve toda su humedad. El resultado es un budín con sabor intenso a limón, ideal para acompañar el mate, el café o el té.
Los ingredientes para hacer budín de limón sin horno
- 2 huevos
- 150 g de azúcar
- 100 ml de aceite
- 120 ml de leche
- 200 g de harina leudante
- Ralladura de 2 limones
- 2 cucharadas de jugo de limón
- 1 cucharadita de esencia de vainilla
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El paso a paso para preparar el budín de limón en olla
Primero, batieron los huevos con el azúcar hasta integrar bien la mezcla. Después sumaron el aceite, la leche, la esencia de vainilla, la ralladura y el jugo de limón.
De a poco, incorporaron la harina leudante y mezclaron con movimientos suaves hasta lograr una preparación homogénea.
Volcaron la mezcla en una budinera enmantecada y enharinada. Luego, colocaron la budinera dentro de una olla grande y agregaron agua caliente hasta la mitad de la altura del molde, cuidando que el agua no toque la preparación.
Taparon la olla y cocinaron a fuego mínimo durante 45 a 55 minutos, con una cocción suave y constante. Para saber si estaba listo, introdujeron un palillo en el centro: si salía seco o con algunas migas, era momento de retirar.
Dejaron enfriar unos minutos antes de desmoldar.
Cómo hacer un glasé de limón para terminar el budín
Para darle un toque extra, prepararon un glasé mezclando 100 g de azúcar impalpable con una o dos cucharadas de jugo de limón.
Cuando el budín estuvo completamente frío, lo cubrieron con el glasé y lo dejaron reposar unos minutos antes de servir.
El resultado fue un budín húmedo, aromático y con un sabor intenso a limón, ideal para cualquier momento del día.





