menu
search
Recetas arroz | recetas gastronómicas | Recetas dulces

Arroz gratinado con queso y hongos: la receta distinta que vas a querer repetir

Esta forma de cocinar arroz es distinta, pero muy sabrosa. Una opción increíble.

Es más: se puede hacer con arroz que te sobró del día anterior o podés arrancar desde cero. Lo importante acá es agregarle unos hongos saltados, la salsa cremosa y el gratinado final. Épico.

LEER MÁS ► Receta de muffins de pera y jengibre, rápida y fácil

Ingredientes para hacer arroz gratinado al horno

  • 2 tazas de arroz cocido (preferentemente frío o del día anterior)
  • 200 g de champiñones o portobellos frescos
  • 1 cebolla chica
  • 1 diente de ajo
  • 2 cucharadas de manteca o aceite de oliva
  • 1 cucharada de harina
  • 1 taza de leche (puede ser vegetal)
  • 100 g de queso rallado (tipo mozzarella, provolone o gruyere)
  • Sal, pimienta y tomillo fresco o seco
  • Opcional: nuez moscada, perejil picado para decorar
ArrozGratinado
Con pocos ingredientes, un toque de horno y el queso gratinado que no falla nunca, este plato va a transformar tus noches.

Con pocos ingredientes, un toque de horno y el queso gratinado que no falla nunca, este plato va a transformar tus noches.

Paso a paso: cómo hacer el arroz gratinado con hongos

  • Cortar la cebolla y el ajo en cubitos, y saltearlos con manteca o aceite hasta que estén transparentes.
  • Agregar los hongos cortados en láminas. Cocinar hasta que suelten líquido y se doren. Condimentar con sal, pimienta y tomillo.
  • Incorporar la harina, mezclar bien y añadir la leche de a poco, revolviendo hasta formar una salsa cremosa.
  • Agregar el arroz cocido y mezclar hasta que todo quede bien unido. Ajustar condimentos.
  • Volcar la mezcla en una fuente para horno, cubrir con el queso rallado y llevar al horno fuerte hasta que gratine (10-15 minutos).
  • Servir caliente, con un toque de perejil picado si se quiere.

LEER MÁS ► La receta de una torta con una fruta con cáscara que va a sorprender

Este arroz es ideal para una cena rápida pero distinta, o para aprovechar sobras y convertirlas en algo nuevo. El contraste del arroz cremoso con la capa crocante de queso lo hace irresistible.

Podés sumar vegetales, pollo, espinaca o lo que tengas en la heladera. Es una receta base que se adapta fácil y siempre queda bien. Perfecta para esos días donde querés comer rico, sin complicarte.