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Los chefs españoles coinciden: "El arroz blanco no se hace con agua, sino con 3 ajos y 2 hojas de laurel"
Los cocineros más reconocidos revelan el truco que transforma el arroz blanco en un plato lleno de sabor y aroma.
Los chefs españoles coinciden: "El arroz blanco no se hace con agua, sino con 3 ajos y 2 hojas de laurel".
El arroz blanco es uno de esos platos que nunca faltan en la mesa argentina. Lo usamos como guarnición, lo acompañamos con carnes, pescados, tomate frito o huevo. Pero, aunque parece fácil, los expertos coinciden: la mayoría lo prepara demasiado básico y se pierde de un sabor increíble.
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La clave, según los chefs más destacados de España, está en olvidarse del agua y cocinar el arroz con caldo casero, tres dientes de ajo y dos hojas de laurel. Así, el arroz absorbe todos los aromas y se convierte en un plato que nada tiene que ver con el clásico arroz hervido de todos los días.
El truco que cambia todo: caldo en vez de agua
Juanjo López, chef de Madrid, insiste en que el secreto está en reemplazar el agua por un buen caldo casero. Puede ser de pollo, verduras o pescado, según el plato que acompañe el arroz. Además, recomienda sumar ajo y laurel para potenciar el aroma.
La explicación es simple: el arroz absorbe el líquido en el que se cocina. Si ese líquido tiene sabor, el arroz también lo tendrá. Por eso, usar caldo en vez de agua marca una diferencia enorme en el resultado final.
Este consejo no es solo para la alta cocina. Cualquier persona puede hacerlo en casa y aprovechar el caldo que sobró de una sopa, un guiso o unas verduras hervidas. No hace falta gastar de más ni complicarse con técnicas difíciles.
Los chefs que avalan el método
Quique Dacosta, referente mundial del arroz y la paella, lleva años explicando que el sabor del arroz depende en gran parte del caldo. Lo mismo sostiene Luis Arrufat, especialista en técnicas de arroz, que asegura que el caldo o el fumet le dan personalidad al plato.
Ambos coinciden en que este truco está al alcance de todos y que el arroz blanco cocido solo con agua queda mucho más plano y sin gracia.
Otros trucos para un arroz perfecto
Además del caldo, el ajo y el laurel, los cocineros suman algunos detalles que marcan la diferencia. Por ejemplo, agregar una cucharadita de manteca al final de la cocción para lograr una textura más cremosa y melosa.
Otro clásico es un chorrito de aceite de oliva virgen extra, que le da brillo y sabor. Son pequeños gestos que transforman el arroz blanco en un plato que siempre dan ganas de repetir.
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Receta fácil: arroz blanco con caldo, ajo y laurel
Ingredientes (para 4 personas):
- 300 g de arroz redondo
- 600 ml de caldo casero (pollo, verduras o pescado)
- 3 dientes de ajo
- 2 hojas de laurel
- 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
- Sal a gusto
Paso a paso:
- Pelá los dientes de ajo y doralos apenas en una cacerola con el aceite de oliva.
- Sumá las hojas de laurel y el arroz, y revolvé un minuto para que los granos se impregnen de los aromas.
- Incorporá el caldo caliente y ajustá la sal.
- Cociná a fuego medio unos 18 minutos (o lo que indique el paquete).
- Cuando el líquido se absorbió, apagá el fuego y dejá reposar cinco minutos.
- Retirá el laurel y los ajos antes de servir.
Un plato simple que puede ser mucho más
El arroz blanco es versátil, económico y aporta energía rápida gracias a sus carbohidratos. Pero con estos trucos, deja de ser un simple acompañamiento y se convierte en un plato que sorprende.
A veces, solo hace falta animarse a cambiar la rutina para descubrir sabores nuevos en las recetas de siempre.





