menu
search
Política Alberto Fernández | Omar Perotti | carne

La novela de la carne: Alberto Fernández, Omar Perotti y el cuento chino

El presidente volvió de Europa con un default prorrogado y la certeza de que con una inflación incontenible no hay posibilidad de proyectar más allá de 2023. Tomó una decisión sin consultar a los gobernadores pampeanos. Perotti se desmarcó y en Buenos Aires hablan de traición. El problema es la carne, pero sobre todo el modo en que se toman y ejecutan las decisiones.

A esta altura del mandato hay que decirlo objetiva y sinceramente: el presidente Alberto Fernández y su entorno asumen que las correlaciones de fuerzas son desventajosas siempre y que el modo de modificarlas es persuadiendo (verbo caro al alfonsinismo de los años felices) con modales y razones a los grupos de poder que adversan cualquier gobierno que pretenda gobernar por delegación popular y ley, lo que ellos gobiernan de hecho desde 1810 –sin menospreciar la revolución que festejamos y estableció un necoloniaje unitario nacional e impopular- y descontando un puñado de sobresaltos populistas. Alberto suele hablarles con el corazón y la razón liberal que lo anima y que en Europa central funciona más o menos bien, les avisa, incluso los reta y luego negocia para confirmar o retroceder.

El que avisa no tracciona

El caso del cierre por 30 días de las exportaciones cárnicas para intentar bajar el precio de un bien de producción nacional caro a la dieta de los argentinos omnívoros (los veganos y vegetarianos especulan multiplicar su fe por imperio de las circunstancias y vigilan el precio de las lentejas de cara al locro patrio), es realmente ejemplar del modelo de conducción política que describimos.

- El presidente se enojó con razón. En 2020, la carne bovina aumentó un 74% para casi doblar la inflación, las carnes porcina y aviar un 59% y 58% respectivamente y en el primer cuatrimestre de un año electoral acumulan incrementos mensuales de entre el 3% y el 4% para la haciendas livianas de consumo masivo.

- Tomó una decisión categórica asesorado por Matías Kulfas, Luis Basterra y Paula Español y la comunicó públicamente tres días antes de implementarla, a través de una resolución que generó reacciones y lobbys en cadena.

- No se la comunicó anticipadamente ni negoció los términos con los gobernadores directamente implicados, tal vez descontando la adhesión por convicciones políticas y económicas de Axel Kicillof y el rechazo de Juan Schiaretti y Omar Perotti. Lo que sumó a las resistencias y amenazas externas, enfrentamientos innecesarios y previsibles hacia adentro de un frente que se sabe ideológica y pragmáticamente diverso.

A diferencia del caso Vicentín y de las advertencias de suspender los permisos de exportación para el maíz (que impacta directamente en los precios de carnes alternativas como pollo y cerdo por ser un insumo de engorde) o ponerle cupos de exportación, esta vez hubo aviso pero menos margen para las fricciones y no hubo marcha atrás ante la contraofensiva de rigor: paros en la producción impulsados por confederaciones y cámaras empresarias y suspensión de dotaciones completas de trabajadores del sector.

Las exportaciones de carne bovina generaron divisas por US$ 2.700 millones en 2020
Las exportaciones de carne bovina generaron divisas por US$ 2.700 millones en 2020.

Las exportaciones de carne bovina generaron divisas por US$ 2.700 millones en 2020.

La resolución 75/2021 del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca se publicó en Boletín Oficial, exceptuando de sus disposiciones a “las mercaderías destinadas al consumo, exportadas dentro de los contingentes arancelarios otorgados por terceros países a la Argentina y amparados por certificados de autenticidad o exportación”; es decir que el cierre no impacta la Cuota Hilton y la Cuota 481 (destinadas a la Unión Europea) y las del mercado estadounidense. Nadie lo dice abiertamente pero los términos de la resolución apuntan por elusión al corazón del problema, a una de las razones por las que los precios aumentan pulverizando cualquier acuerdo de precios, a la cuestión China.

El cuento Chino que nadie cuenta

Mario Ravettino está molesto, acaba de cerrar un acuerdo con la Secretaría de Comercio para congelar el precio de 8.000 toneladas de carne para consumo interno (insignificante en un país que consume 200.000 tonaladas mensuales) y ahora le cierran las exportaciones de los frigoríficos que representa para bajar el precio en góndola. Sabe que la cantidad de toneladas pactadas es insuficiente, que los aumentos no tienen nada que ver con oferta limitada por la caída de tropa y el exceso de demanda, ya que el stock ganadero se mantiene estable en los últimos cuatro años (con una caída del 1% promedio) mientras el consumo se desplomó hasta llegar al nivel más bajo en décadas según la mismísima Bolsa de Comercio rosarina. Y sabe también que aumentando el stock no se resuelve el problema a corto plazo, en los tiempos que requieren el bolsillo de los argentinos y las urgencias del gobierno nacional.

Lo que el presidente del Consorcio de Exportadores de Carnes Argentinas (ABC) no dice pero admite entre pares, es que el problema de fondo es el crecimiento exponencial de la exportación en negro de cortes populares, incluso de baja calidad al mercado Chino. Ésta salida irresistible –que por supuesto tiene su correlato en blanco y legal para dichos cortes- viene experimentando un crecimiento descomunal y no afecta los cortes premium comprometidos en las cuotas americanas y europeas, sino a cortes que antes no se exportaban, que componen la canasta cárnica de millones de argentinos y que -además de pagarse en dólares- suponen el siguiente mecanismo de evasión fiscal y enriquecimiento: permite subfacturar ventas, ingresar los dólares al Uruguay (ese incómodo laverap con marihuana y aborto legal, con Mujica entrañable incluido) para luego cambiarlos a valores superiores al cambio oficial argentino o ingresarlos al país vía contado con Liqui para hacer diferencias descomunales en muy poco tiempo.

Leer más ► Las razones por las que Alberto Fernández cambió su estrategia y ordenó volver a fase 1

¿Quiénes cometen éstos delitos explotando las facilidades de economías emergentes con enormes dificultades para controlar estructuras offshore? Pues una raza de nuevos operadores sin capital comprometido, sin frigoríficos para faenar o almacenar, sin camiones para transportar, pero con los contactos y la falta de escrúpulos necesarios para concretar transacciones que desabastecen el mercado interno, empujan el precio de la carne hacia límites inmorales, evaden impuestos que podrían traducirse en mejoras para la salud, educación y obras públicas y se esconden detrás de las patronales agropecuarias, la patria y otras delicias cuando los señalan.

Es tan cierto que este cierre temporal no tendrá impacto significativo sobre los precios internos –es más bien una recomposición de autoridad e iniciativa gubernamental- como que se están estudiando medidas complementarias y de más largo plazo (cupos de exportación por cortes, suba de retenciones diferenciadas, fondos para incrementar la producción, ajustes en la fiscalización de la cadena). Pero un sector de la coalición oficialista y los medios del palo porteños se ensañaron con alguien que sabe éstas mismas cosas, no fue consultado y es uno de los aliados políticos más importantes del presidente: Omar Perotti.

Alberto Fernández y Omar Perotti.jpeg
El presidente Alberto Fernández y Omar Perotti en la sede del gobierno en Rosario.

El presidente Alberto Fernández y Omar Perotti en la sede del gobierno en Rosario.

Para qué me invitan si saben cómo me pongo

En el entorno cercano del gobernador Omar Perotti (una mesa muy chica a menudo, que se convierte en una mesa de dos con Roberto Mirabella) mascullan la misma bronca que hace varios meses con el anuncio de la expropiación de Vicentín: se venía hablando de opciones para un problema urgente con afectaciones mútliples y el anuncio los sorprende sin cabildeos ni consulta previa. El mismísimo jefe de Gabinete estuvo hace menos de una semana en Santa Fe sin mencionar el tema. Fuentes cercanas al gobernador aseguran que –más allá de la promesa de campaña de un gobierno federal con gobernadores protagonistas y partícipes de decisiones claves- durante casi todo 2020 esa mecánica novedosa no se ejecutó prácticamente nunca.

El gobernador contuvo ministros a tiro de renuncia y presentó un plan alternativo para gestionar la crisis autoinducida con fines de vaciamiento y venta fraudulenta por el Grupo Vicentín. Soportó operaciones que lo responsabilizaron del retroceso de Alberto porque supuestamente “informó mal al presidente diciéndole que en Santa Fe el pueblo iba a festejar” la toma del control operativo de Vicentín. Fue presa –tanto como Trotta y el mismísimo gobierno nacional- de la victoria política y cultural de Macri y Larreta, sosteniendo la presencialidad escolar hasta límites imprudentes, acaso lamentables, para corregirse después. Representa un peronismo que forma parte y proviene de los núcleos empresarios agropecuarios e industriales que adversan con el kirchnerismo y es el único capaz de sumarlos a todos, pero entonces ¿cuál es la noticia? ¿Y cuál el desgarramiento interno?

El periodismo porteño que se impacienta con los modales socialdemócratas del Frente de Todos pero lo vota con las dos manos, cree hacerle un favor al presidente señalando a Perotti como un “activo tóxico”, “un macrista enquistado” o bautizándolo socarronamente como “Omar Tengo una Opción Superadora Perotti”. Exégetas de Cristina cuando se explica sola, suponen que empujando o “regalándole” a Perotti a la derecha explícita, liberan lastre, despejan el camino hacia una victoria popular conducida por leales e iguales. Es profundamente injusto con Perotti y una torpeza que no recuerda la expulsión de Moyano y otres en tiempos en que la felicidad parecía eterna, despreciando también una autocrítica que Cristina hizo en acto para conformar un frente que representa un desafío de conducción, no de descartes.

Embed

De acuerdo, es un tweet contra una nota, pero desde un peronismo ideológicamente diferente al del gobernador santafesino, el economista Claudio Scaletta coincide en que “la experiencia del primer kirchnerismo -no olvidemos que la historia es el laboratorio de la teoría económica- es que si se cierran las exportaciones efectivamente los precios bajan, pero se generan dos efectos. El primero es que se desalienta la producción. El segundo efecto, igual de negativo, es que dejan de entrar los dólares por las exportaciones, dólares que, aunque los asalariados no lo crean, también determinan sus ingresos salariales por la simple razón de que de ellos depende el nivel del tipo de cambio (y recordemos un dólar alto implica salarios bajos)”.

Pero les porteñes que despliegan fuego amigo se envalentonan y adjudican los tweets del gobernador –que no dicen mucho más que la medida no reportará los beneficios que persigue, al igual que Pedro Peretti y que no rompe lanzas con nadie- a la preocupación por encuestas que lo dan "perdidoso" en las Paso venideras, con caídas de imagen pronunciadas, sin mentar concretamente ninguna. Según éstos zarpazos, Perotti perdería contra un Frente Progresista en crisis y que acaba de perder a su mejor elector y armador de listas, sin reemplazo a la vista. Una notable mezcla de piletazo flojo de data y expresión de deseos funcional quién sabe a quiénes. No al gobierno de todes seguramente.

El desafío para el presente construir mejores herramientas y alianzas para intentar gobernar la Argentina Offshore (el Grupo Vicentín vendió en agosto de 2020 el cuarto frigorífico cárnico exportador más importante a BAF Capital y por fuera de concurso), que enriquece a muy pocos, perjudica a todo un país y puede condenar –sin matices- al fracaso a toda una clase política.