Los carteles mexicanos ya tienen ruta en la Argentina: Sinaloa sale por el norte con cocaína y Jalisco entra por los puertos con sintéticos
La condena a dos pilotos bolivianos en Salta y el caso del MDMA de Zárate dibujan dos caminos distintos. El repliegue en Bolivia tras la caída de Marset y el regreso de la DEA aparecen como telón de fondo.
Los 52 kilos de cristales de MDMA que se encontraron en una camioneta proveniente de Bélgica y el sello del narcotráfico internacional en la Argentina.
El mismo día en que el Gobierno sumó al Cártel de Sinaloa a su lista de organizaciones terroristas, un tribunal de Salta cerró uno de los pocos expedientes que muestran a esa organización vinculada al narcotráfico con los pies en territorio de Argentina. La jueza Gabriela Catalano, del Tribunal Oral en lo Criminal Federal N° 2 de Salta, condenó a 10 años de prisión a los pilotos bolivianos Juan Pablo Quinteros Peredo y Henry Álvaro Mercado Cuajera por el cargamento de 364 kilos de cocaína que trasladaban en una avioneta.
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La aeronave se estrelló en noviembre de 2025 en Rosario de la Frontera. Según la investigación, la droga pertenecía a una sucursal del Cártel de Sinaloa instalada en Bolivia, que producía allí y despachaba hacia Europa por puertos argentinos.
La designación llegó por la Resolución Conjunta 5/2026 de los ministerios de Seguridad Nacional y de Relaciones Exteriores, que incorporó al Cártel de Sinaloa y a La Nueva Familia Michoacana al RePET. En marzo, el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) había inaugurado esa lista.
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Los dos casos judiciales muestran que no se trata de una presencia homogénea. Sinaloa aparece en el corredor de salida de la cocaína. Jalisco, en cambio, tanteó la entrada de drogas sintéticas.
La historia de la cocaína que llegó a Argentina con el sello de Sinaloa
La avioneta de Rosario de la Frontera es la pieza más concreta. Intentó aterrizar en la finca El Cóndor, chocó contra una cortina de churquis y embistió el auto de los tres hombres que esperaban la carga. Había partido de San Borja y la cocaína se cargó en una escala en Wernes, ambas localidades de Bolivia. En la cabina quedaron 136 kilos. Otros 228 kilos aparecieron enterrados en un predio cercano, con una pureza del 74%.
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El rastro mexicano lo dio el envoltorio. Los ladrillos llevaban el sello “PRADA”, que según fuentes oficiales es la marca con la que Sinaloa identifica su cocaína. El mismo logo se había visto en un cargamento de 1,6 toneladas secuestrado en julio de 2022 en Tepito, en Ciudad de México, que las autoridades mexicanas atribuyeron a esa organización.
Los investigadores sostienen que la estructura buscaba consolidar un puente aéreo y terrestre para sacar cocaína del Chapare boliviano y del Vraem peruano hacia puertos argentinos, con destino a Europa y Asia.
La droga que ingresó desde Europa a través del puerto
El otro caso corre en sentido contrario. Una Opel Combo cargada en Amberes llegó a Zárate en octubre de 2025 y quedó casi un año en la zona aduanera. Adentro había 52 kilos de cristales de MDMA, suficientes para cerca de un millón de pastillas de éxtasis. La investigación empezó con un aviso de la DEA, que hablaba de una organización mexicana dispuesta a ingresar por mar 300 kilos de metanfetamina.
La estructura que desplegó el CJNG era mínima. En la cima figura un mexicano de Zapopan apodado Buen Rostro, todavía prófugo. Luis Enrique Corona Ortiz, detenido en Palermo, sería integrante del cartel. El nexo local era un salteño que había trabajado como sushiman en Playa del Carmen. Los choferes y operarios eran venezolanos.
El dinero circuló por hawala y hubo un intento de pagar los costos portuarios con criptoactivos. Ante el agente revelador, Buen Rostro habló de traer metanfetamina escondida en un contenedor de insumos médicos quirúrgicos. Esa conversación sugiere que Zárate fue una prueba de ruta.
La demora para retirar la camioneta también tiene una lectura mexicana. Algunas fuentes la vinculan con la muerte del Mencho, en febrero, aunque es una hipótesis que no tiene sustento judicial. El último capturado cierra el círculo regional. El venezolano Alex David Coronil Polanco fue detenido por Interpol en Santa Cruz de la Sierra y entregado en el paso Salvador Mazza–Yacuiba.
Las rutas de la droga hacia América Latina
Detrás del MDMA asoma un mecanismo que excede a los mexicanos. La agencia de drogas de la Unión Europea advirtió en su informe 2025 sobre la ruta inversa de Europa hacia América Latina, con indicios de intercambio de MDMA por cocaína.
En julio, policías de España y Países Bajos secuestraron 947 kilos de MDMA ocultos en una grúa que iba a salir de Amberes hacia Ghana. Según una fuente de la justicia federal argentina, el destino final era Buenos Aires. En Misiones, los fiscales Silvina Gutiérrez y Martín Uriona describieron una red que cobraba en éxtasis la cocaína que sus mulas entregaban en Europa.
Todo pasa por Bolivia, y allí el tablero cambió en 2026. Sinaloa y Jalisco se habrían instalado cerca de la frontera argentina con el objetivo de comprar la mayor parte de la producción de los clanes bolivianos. Desde el Chapare hay 907 kilómetros hasta Salta, y desde allí la droga baja hacia los puertos del Paraná.
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Sebastián Marset fue capturado el 13 de marzo en Santa Cruz de la Sierra. La DEA lo escoltó a Estados Unidos, donde enfrenta cargos por tráfico de cocaína y lavado. La captura se dio mientras Bolivia retomaba la cooperación con Washington después de décadas de hostilidad. En mayo, el gobierno de Rodrigo Paz anunció que la DEA tendrá una oficina en La Paz dedicada al intercambio de inteligencia, casi 18 años después de su expulsión, sin participar en operativos ni desplegarse en el Chapare. Las consecuencias internas siguen.
A comienzos de octubre fueron detenidas 14 personas, entre ellas fiscales y un jefe policial, acusadas de favorecer al crimen organizado. Marset había declarado que pagó 500.000 dólares para permanecer en Bolivia.
La detención de Sebastián Marset y la Argentina como base y mercado de la droga mexicana
¿Hay relación entre ese reacomodamiento y el avance mexicano? Los expedientes no lo prueban, pero los tiempos coinciden. La avioneta de Salta cayó cuatro meses antes que Marset. La caída del uruguayo, su red de protección desarmada y una DEA con oficina en La Paz alteran un mercado donde Sinaloa y Jalisco buscaban proveedores. Para los investigadores argentinos, el riesgo es que la presión empuje más carga hacia el norte argentino como vía de salida.
La Argentina ya fue base mexicana. Entre 1999 y 2010 se importaron 55.395 kilos de efedrina y al menos 40.000 terminaron en manos de carteles mexicanos, especialmente Sinaloa. El laboratorio de Ingeniero Maschwitz y el triple crimen de General Rodríguez expusieron ese circuito. En 2017, la Policía Federal detuvo a cuatro mexicanos vinculados a un cartel de Michoacán y secuestró casi dos toneladas de cocaína.
La diferencia es que ahora la Argentina puede ser también mercado. Según una fuente de la causa, el MDMA de Zárate tenía como posible destino el consumo interno y los países vecinos.
Las designaciones como organizaciones terroristas generan dudas. Especialistas consultados por Infobae México señalaron que no hay documentación sobre la presencia de La Nueva Familia Michoacana en el país. Mike Vigil, exjefe de operaciones internacionales de la DEA, atribuyó la decisión al alineamiento con el Escudo de las Américas.
Vigil sostuvo además que la designación no reemplaza las investigaciones, la prueba ni el intercambio de inteligencia. Lo que sí está documentado es una avioneta con un logo de Sinaloa y una camioneta con un emisario de Zapopan. Son señales de que los carteles mexicanos ya tienen ruta en la Argentina.








