El jurado popular de la ciudad entrerriana de Rosario del Tala, declaró culpable por unanimidad al abogado Humberto Federico Baridón como autor de los delitos “amenazas calificadas y abuso sexual con acceso carnal agravado por el uso de arma” y su acumulado “abuso sexual con acceso carnal y amenazas coactivas”.
El juicio se desarrolló en la sede del Sindicato Obreros y Empleados Municipales de esa ciudad, bajo las normas y protocolos de higiene y seguridad sanitarias correspondientes, y fue presidido por el Vocal del Tribunal de Juicio y Apelaciones de Concepción del Uruguay, Mariano Martínez.
Por el Ministerio Público Fiscal intervinieron el agente fiscal Federico Uriburu y la fiscal Emilce Reynoso, Baridón fue asistido por los abogados Esteban Ostoloza y Pablo Ezequiel Sotelo, en tanto que la querella particular fue representada por el abogado Claudio Manfroni.
Tras la aprobación de la ley por la cual se creó el Instituto de juicio por jurados, en noviembre de 2019, este fue el decimosegundo que se llevó a cabo en la provincia.
Baridón, de 50 años, fue encontrado responsable del abuso sexual y amenazas de dos mujeres, para lo cual en la audiencia de formulación de pena, la fiscalía reclamará 30 años de prisión efectiva. El abogado se encuentra en la actualidad con prisión preventiva en la cárcel de Concepción del Uruguay.
Los hechos
El portal oficial de la Asociación Argentina de Juicios por Jurados refleja los dos hechos por los que fue condenado Baridón, a quien presentan como “un abogado muy poderoso en la zona”, que estaba acusado de violar con un arma de fuego a su ex pareja y una amiga.
En el juicio, Baridón enfrentó cuatro cargos: dos abusos sexuales con acceso carnal agravado por el empleo de armas y dos amenazas con armas. El jurado popular conformado por 12 ciudadanos lo encontró culpable de todos ellos por unanimidad.
Una de las víctimas es una mujer con la que mantenía una relación de pareja. Cuando ella quiso cortar el vínculo, Baridón la atacó con un arma de fuego; según declaró en el juicio, el 24 de enero del 2020 el agresor entró en su casa a punta de pistola, la agarró de los pelos, amenazó con matarla, y la forzó a practicarle sexo oral, para luego violarla por violó vía vaginal. Después la amenazó diciendo que si lo dejaba, la iba a matar a ella, a sus hijos y luego se suicidaría.
La mujer tuvo que irse de la ciudad, radicó la denuncia en la Fiscalía de Nogoyá y la fiscal Emilce Reynoso tomó las primeras medidas en la causa: al realizarse los allanamientos se secuestraron una gran cantidad de armas de fuego.
El segundo hecho tuvo como víctima a una amiga del abogado, la única persona que lo visitó mientras estaba en prisión preventiva domiciliaria. Según se constató en el juicio, Baridón le hizo tomar una sustancia que la dejó totalmente indefensa y así, en esas condiciones, perpetró los abusos.
La agresión fue cometida tras la negativa de la mujer de declarar falsamente en su favor en la causa por la violación que cometió contra su ex mujer. Tras el abuso, el hombre la amenazó diciéndole que si no declaraba en su favor le iba a contar a su marido que ella le fue infiel.
Al momento del juicio ambas víctimas reconocieron con contundencia el arma empleada para ultrajarlas. Baridón no sólo no negó que fuese propia, sino que se jactó de ser quien preparaba a policías de la provincia de Santa Fe en el manejo de armas.
Prueba clave
La estrategia defensiva de Baridón fue sostener que las dos mujeres mentían, y que se habían confabulado en su contra. Así, los teléfonos celulares fueron la prueba clave para lograr determinar la verdad: la fiscalía logró probar con sus peritos informáticos, más allá de toda duda razonable, que Baridón adulteró la hora en que envió menajes a la víctimas en su celular.
En el juicio se probó que el abogado intentó tapar los hechos y amenazar a las víctimas adulterando la hora de su celular en tres horas. Al momento de analizar el contenido del teléfono del imputado y el horario de sus chats con las mujeres, el perito señaló que Baridón "atrasó" tres horas su teléfono. Esclarecido esto, Baridón fue ubicado dentro de los domicilios de ambas víctimas.
En Santa Fe
Durante varios años, Baridón tuvo una participación activa en varias causas que tramitaron en la justicia santafesina: en 2017 fue el abogado defensor de un joven de apellido Velez Cherato, que fue investigado por la justicia provincial y por la justicia federal por haber cometido estafas informáticas y por haber logrado hackear el portal del Ministerio de Seguridad de la Nación.
También representó a Marcela Arévalo, la extitular de Maros Turismo, investigada por estafas, y protagonizaron una escandalosa audiencia cuando iban a firmar un acuerdo de procedimiento abreviado. En la audiencia de admisión, la imputada dijo que no estaba de acuerdo con firmar el abreviado porque era “extorsivo”.
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Finalmente, Baridón también tuvo la representación del excomisario José Luis Catuzzi mientras era investigado por la muerte de su pareja, Ariadna Sandoval, cometida en Recreo. Catuzzi fue juzgado y condenado como autor del femicidio, pero para el momento del desarrollo del debate, Baridón ya se encontraba en prisión preventiva, enfrentando su propio proceso.
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