Con la declaración del acusado, se reanudó el juicio a los entrenadores de Rincón por abuso sexual infantil
Este martes se reanudó el juicio que se le sigue a los entrenadores de triatlón denunciados por varios hechos de abuso sexual a sus alumnos.
El acusado Walter Sales Rubio pidió declarar este martes, al reanudarse el juicio por abuso sexual.
Con una extensa declaración de uno de los entrenadores de triatlón acusados por abuso sexual infantil en Rincón, se reanudó el juicio que se le sigue a Walter Sales Rubio, Sheila y Soledad Arteriza y la madre de estas, Alicia Reina. La declaración se dio ante el tribunal conformado por los jueces Leandro Lazzarini, Pablo Busaniche y Sebastián Szeifert.
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El debate había comenzado el 13 de mayo con los alegatos de apertura de las partes, en los que los acusadores pidieron condenas de hasta 50 años de prisión mientras que las defensas solicitaron la absolución de culpa y cargo. Tras un cuarto intermedio de dos semanas, el juicio se reanudó este martes en los tribunales santafesinos.
En esta segunda jornada de juicio, primero declaró Walter Sales Rubio, durante más de una hora, y luego comenzaron las declaraciones de los primeros tres denunciantes. Los abusos salieron a la luz en 2021, cuando una exatleta se animó a denunciar tras escuchar la historia del denominado Caso M. en AIRE; a esta denuncia se sumaron varias más, llegando a un total de 15 jóvenes: todos sostuvieron que los abusos se perpetraron mientras eran menores de edad, en el marco de los entrenamientos deportivos.
"Causa armada" y primeras declaraciones
Durante su declaración, Sales Rubio repasó una por una las acusaciones en su contra y sostuvo ser inocente de los hechos atribuidos; alegó que la causa fue “armada” por una de las denunciantes. También acusó a un exdefensor de haberle sugerido que se hiciera cargo de los hechos para exculpar a las mujeres involucradas.
El acusado sostuvo estar declarando “con miedo” a los colectivos de género y a los fiscales, que son “los dos fiscales que más miedo generan en la provincia”, refirió, en alusión a Alejandra Del Río Ayala y Matías Broggi.
Luego comenzaron a declarar los primeros tres denunciantes citados para hoy, quienes relataron ante las partes los hechos padecidos: estas cuatro primeras víctimas sostuvieron los hechos denunciados y la acusación sobre las personas involucradas.
Acusaciones en San José del Rincón
Walter Sales Rubio enfrenta el juicio acusado como autor de 15 hechos de abusos sexuales perpetrados a menores de entre 10 y 18 años, de manera reiterada, mientras estaban a su cargo como entrenador de triatlón en San José del Rincón. Fiscalía anticipó que solicitará 50 años de prisión. Sheila Arteriza fue acusada por 12 hechos de abuso sexual, y enfrenta una posible condena de 30 años de prisión.
Solange Arteriza fue acusada como autora de cinco hechos de abuso sexual y podría ser condenada a 20 años de prisión. Alicia Reina, por su parte, se encuentra acusada de haber abusado sexualmente de un menor durante casi siete años y enfrenta una posible condena a 16 años.
Los hechos denunciados se remontan a la primera década del 2000, cuando las víctimas tenían entre 10 y 18 años; muchos de ellos fueron abusados durante varios años, en la vivienda ubicada en Puccinelli y Castañeda, de San José del Rincón, residencia de Alicia Reina y que era utilizada como lugar de entrenamiento. También en contexto de entrenamiento en el río, y en diferentes viajes por competencias deportivas.
Para justificar las altas penas requeridas, los fiscales expusieron que “los hechos producidos son de los más aberrantes que se pueden cometer contra niños, niñas y adolescentes, máxime si se tiene en cuenta en particular el contexto de los abusos sostenidos en el tiempo, y reiterados con múltiples víctimas, donde incluso algunas han sido victimizadas en conjunto, en una situación de abusos estructurales”.
Para la Fiscalía, la violencia simbólica desplegada sobre las víctimas, la manipulación y el daño ocasionado a las víctimas quienes cargaran con el padecimiento, producto del sometimiento a lo largo de su vida; en especial en este caso, siendo los acusados encargados de la educación de los adolescentes, que muchos veían en Sales Rubio una figura paterna y de autoridad, sumada a la confianza que inspiraba en alumnos y padres, por el renombre que poseía su familia en el ámbito deportivo, “generando de este modo un ámbito que le resultó sumamente propicio para desplegar tales hechos”.







