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Policiales abuso sexual | Rodolfo Mingarini |

¿Abuso sexual o relación consentida?: este martes se conoce la sentencia en el caso que generó el jury a Rodolfo Mingarini

El juicio contra Leandro Spies, acusado de haber abusado sexualmente de una mujer, llega a su etapa final y este martes se conoce la sentencia. En los alegatos de clausura que se realizaron este lunes la defensa insistió en que la relación fue consentida.

Los fiscales Matías Broggi y Luciana Escobar Cello pidieron que Leandro Spies sea condenado a 12 años de prisión como autor de abuso sexual con acceso carnal; en tanto los abogados defensores Julián Sain y Marcos Barceló sostuvieron que se trató de una relación consentida y que el imputado debe ser absuelto de culpa y cargo.

El juicio se realizó en la sala 1 de los tribunales santafesinos ante los jueces Nicolás Falkenberg, Sergio Carraro y Lisandro Aguirre. La sentencia será dada a conocer este martes.

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La excarcelación de Spies generó el repudio de las agrupaciones feministas

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Abuso sexual

Para los fiscales, en el juicio se logró demostrar que el encuentro sexual entre Spies y la denunciante fue forzado y abusivo. Para esto, repasaron las características de la víctima, que fueron ventiladas en el juicio: una mujer de 46 años que vive sola desde el fallecimiento de su madre, que presenta un cuadro de epilepsia desde que era bebé, que tiene una personalidad aniñada, que es frágil socialmente y que presenta un retraso madurativo; una persona vulnerable. Una mujer que vive de una pensión porque es incapaz de trabajar, y que en el quiosco lindero a su casa suele comprar golosinas.

Según los acusadores, el relato que la denunciante brindó a los investigadores y repitió en el juicio está avalado por la prueba producida en el debate: que a Spies lo conocía de vista pero no sabía su nombre, que forzó el ingreso a la vivienda por la ventana de la puerta cuando la mujer se asomó a ver quién la llamaba y que la agredió sexualmente en uno de los dormitorios de la vivienda. Luego, con Spies aún dentro de la vivienda, llamó al 911 y pidió que “fueran rápido antes de que se escape”: la mujer había cerrado la puerta con llave y Spies escapó por una ventana.

Ningún vecino que declaró en el juicio dijo que era habitual que Spies o su padre fueran a la casa de la mujer, como sostiene la defensa, y además los médicos constataron una lesión en un brazo de la mujer -compatible con una herida defensiva- y en su zona genital, compatible con una agresión sexual.

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Para los fiscales también se pudo comprobar en qué estado se encontraba la mujer al arribo del personal policial y de los primeros vecinos que la asistieron: llorosa, nerviosa, en un cuadro de angustia que se presentó cada vez que la mujer debió relatar lo sucedido. Los acusadores remarcaron que el daño ocasionado también se presenta en la decisión de la mujer de enrejar las ventanas de su casa por temor a que volviera a ocurrir algo similar.

Según la versión del acusado, el preservativo que utilizó fue aportado por la propia mujer, ya que él no tenía; sin embargo, la denunciante negó tener preservativos en su vivienda y la quiosquera sostuvo que nunca le había comprado profilácticos a ella.

Los fiscales cuestionaron que intentaron presentar a la denunciante como una mujer conflictiva, que denunciaba a los vecinos con los que se llevaba mal, sin embargo, no se aportó ningún documento que avalara esa hipótesis, como tampoco se demostró que Spies no tenga motricidad en su mano derecha, a pesar de las evidentes heridas que presenta -situación clave también ya que sostuvo que la mujer debió ayudarlo a ponerse el preservativo porque él sólo no podía.

Los fiscales solicitaron que Spies sea condenado a 12 años de prisión por haber seleccionado a una víctima vulnerable para atacarla sexualmente, por motivos hedonistas y machistas.

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El juicio  se desarrolla en la sala 1 del subsuelo de tribunales.

El juicio se desarrolla en la sala 1 del subsuelo de tribunales.

Relación consentida

Por su parte, para los defensores, el hecho se trató de una relación consentida, libre y voluntaria entre dos personas adultas. Según la defensa de Spies, este caso se tornó un “'abuso sexual de autor': como es hombre, blanco y heterosexual, es culpable”, sostuvieron los defensores.

Para la defensa, el preservativo es un elemento clave en el caso: primero, la mujer había dicho que vio a Spies colocarse el preservativo, lo que, según los defensores, supone un “signo inequívoco de consentimiento”, por eso, luego dijo que “ya lo tenía puesto”. En esta misma línea, los defensores sostuvieron que usar un preservativo es proteger, cuidar y respetar a la otra persona, y que “no hay casos de abuso con uso de preservativo”.

Los defensores sostuvieron que la evidencia avala la versión de Spies: que el acusado dio detalles que sólo podía saber por haber mantenido una amistad con la mujer durante varios meses, y señalaron que el relato de la denunciante es “incoherente”, por su propio cuadro de salud.

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El imputado presenció el debate de manera virtual.

El imputado presenció el debate de manera virtual.

Barceló indicó que primero le dijo a los policías que Spies había entrado por la ventana, por eso se tomaron múltiples fotografías de una ventana abierta, y ninguna del picaporte de la puerta, para demostrar lo que sostuvo la mujer en el juicio: que el sospechoso metió la mano por la ventana de la puerta y abrió el picaporte desde adentro.

Entre los detalles que remarcó la defensa de las fotos de la vivienda se encuentra un mate, “Spies dijo que estuvieron tomando mates”, el orden que había en el lugar, “no es un escenario de una agresión sexual”, algunos pañuelos descartables que había en el piso, “los usaron para limpiarse”, y se lamentó que no hubiera fotografías del interior de los cajones de la mesita de luz para demostrar o descartar la existencia de preservativos.

Finalmente, Barceló recordó la declaración de Spies: que cuando terminó el encuentro sexual advirtió que se había roto el preservativo y que le dijo a la mujer que era la última vez que lo hacían porque su pareja estaba embarazada. “Spies es irresponsable, inexperto, inmaduro y con falta de empatía, pero que no es un agresor sexual”, sostuvo el abogado.

Finalmente, el defensor repasó las declaraciones de los médicos que atendieron a la mujer por su afección, y que sostuvieron que presenta “alteración en el pensamiento”, lo que vuelve a su relato incoherente, según la defensa: “Es una persona con problemas de memoria y de concentración", valoró Barceló.

Los defensores sostuvieron que no se acreditó con certeza que Spies sometió sexualmente a la denunciante, que se trató de un encuentro consentido y que por lo tanto el acusado debe ser absuelto de culpa y cargo.