Además de ser más económico, hacer pan francés casero te permite elegir los ingredientes, evitar conservantes y disfrutarlo recién hecho, con ese aroma irresistible que llena toda la casa.
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La receta ideal de pan francés.
Por qué vale la pena hacer pan francés en casa
Preparar tu propio pan tiene ventajas que se notan en cada bocado:
- Usás ingredientes simples y conocidos
- Evitás conservantes y aditivos
- Lo disfrutás recién salido del horno
- Es más económico que el de panadería
- El sabor es mucho más auténtico
Ingredientes para pan francés casero
- 500 g de harina 000
- 10 g de sal
- 10 g de levadura fresca (o 5 g de levadura seca)
- 300 ml de agua tibia
Paso a paso: cómo hacer pan francés en casa
- Disolvé la levadura en el agua tibia en un bowl grande.
- Agregá la harina y mezclá bien.
- Sumá la sal y uní todo hasta formar una masa.
- Amasá durante 10 a 15 minutos hasta que la masa esté suave y elástica.
- Tapá y dejá leudar durante 1 hora, o hasta que duplique su tamaño.
- Desgasificá la masa y dividila en porciones.
- Formá los panes alargados típicos del pan francés.
- Colocalos en una placa enharinada y haceles cortes en la superficie con un cuchillo.
- Dejá reposar 20 a 30 minutos más antes de hornear.
- Llevá a horno precalentado a 220°C durante 20 a 25 minutos, hasta que estén dorados y crocantes.
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Consejos clave para un pan francés perfecto
- Colocá un recipiente con agua en el horno para generar vapor y lograr una corteza bien crocante.
- No te saltees el amasado: es fundamental para que la miga quede aireada.
- Hacé los cortes antes de hornear para que el pan crezca bien y tenga esa forma característica.
- Usá harina de buena calidad para un mejor resultado.
Con esta receta, vas a poder disfrutar de un pan francés casero que nada tiene que envidiarle al de panadería. Ideal para sándwiches, para acompañar las comidas o simplemente para comer con manteca y un buen café.
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