El sábado 14 de julio de 1951 y, en el GP de Inglaterra, disputado en el circuito de Silverstone, la legendaria casa italiana logró su primera victoria en la Fórmula 1. Al histórico triunfo lo obtuvo con la conducción de un piloto argentino que, partir de ese momento, se ganó para siempre el corazón de Don Enzo y de todos los tifosi.