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Legoterapia: cómo el juego con bloques puede potenciar las habilidades sociales en los niños

La Terapia Basada en Lego es un programa que potencia la confianza, el control y la conexión de los más chicos. Te contamos de qué se trata esta propuesta basada en investigaciones científicas que se replica en todo el mundo para abordar la integración social en la infancia y la adolescencia.

Un grupo de niños alrededor de una mesa, muchas piezas de colores y ganas de jugar. Pero no se trata solo de diversión, ellos están aprendiendo a comunicarse, a esperar turnos y a trabajar en equipo. Así se desarrolla la Terapia Basada en Lego, una metodología que transforma el juego en una herramienta para la inclusión.

Lucila Boncompagni es psicóloga especializada en terapia cognitiva emotiva conductual. Desde chica disfrutaba armar nuevos mundos con pequeñas piezas de Lego, más tarde también las comenzó a utilizar como recurso en sus sesiones. Un día descubrió que, a partir de la construcción con bloques, se había desarrollado un programa de habilidades sociales basado en las investigaciones científicas desarrolladas por el neuropsicólogo Daniel LeGoff.

Esto la llevó a formarse en Lego Based Therapy (Terapia Basada en Lego) hasta lograr la certificación internacional para poder implementar el Club Lego en Santa Fe.

Legoterapia

Aire charló con Lucila sobre esta propuesta que la apasiona y que tiene comprobados efectos positivos en todos los niños, especialmente en aquellos con Trastorno del Espectro Autista (TEA) o desafíos del neurodesarrollo.

El Club Lego, un espacio para construir desde la inclusión

“La Terapia Basada en Lego es un programa de habilidades sociales. LeGoff la pensó en formato de club y no de taller, porque su objetivo no es enfocar la mirada en las cosas que hay que cambiar o ‘tratar’ en los niños, sino poner el acento en sus recursos”, explica la psicóloga.

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La propuesta se sustenta en tres columnas u objetivos a lograr en cada participante, conocidas como “las tres C”: confianza en sí mismo, control de las emociones y conexión con otros chicos para desarrollar una sinergia constructiva.

Para lograr estas habilidades, se realizan encuentros grupales, de entre 3 y 6 niños, aunque puede haber grupos más grandes. La propuesta implica la construcción de un proyecto determinado a partir de piezas Lego en el que cada participante asume un rol: uno es el ingeniero y los demás, constructores; el primero indica las piezas necesarias y da las instrucciones para ensamblarlas, los demás siguen las indicaciones. Luego los papeles cambian.

Legoterapia

Boncompagni asegura que esta división del trabajo con un propósito común permite a los niños practicar la atención conjunta, respetar turnos, compartir, solucionar problemas y potenciar las habilidades de escucha y de comunicación social.

La propuesta también incluye momentos de juego libre, con el objetivo de que los pequeños sean capaces de trabajar por fuera de esquemas y estructuras.

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“El club Lego es un lugar mágico de imaginación y compromiso, los niños desarrollan habilidades e intercambios a través de la construcción. Es importante el rol del profesional que acompaña el proceso, pero siempre se busca fomentar la independencia y la resolución de los problemas a través del intercambio entre los participantes”, aclara.

Más que un juego: cómo funciona la terapia con Lego

Desde su formación y experiencia en la práctica, Boncompagni considera que un grupo Lego es un espacio seguro que brinda la posibilidad a los niños de ser ellos mismos: “Sentirse aceptados es fundamental para poder llevar adelante el proceso”.

Los resultados de la Terapia basada en Lego tienen que ver con la mejora de habilidades sociales, fruto del intercambio entre los chicos. En los encuentros ellos aprenden a solucionar situaciones y tienen la posibilidad de practicar situaciones de la vida cotidiana, como aprender a esperar turnos, comunicar deseos o poner límites. A esto se suma la adquisición de habilidades lingüísticas y la posibilidad de reflexionar sobre las propias acciones y habilidades.

Legoterapia

“El trabajo en grupo se enfoca en generar motivación en los niños, en llegar al entusiasmo que hace brillar los ojos, que conecta, que brinda la conciencia de un ‘nosotros’. Detrás de cada pieza Lego terminada, hay un logro que es grupal. En el camino, se aprende a manejar la frustración cuando las cosas no salen como espero o a ver en una dificultad una oportunidad para aprender a resolver”, detalla la profesional.

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Lucila agrega también la seguridad en sí mismos que los niños sienten al sentirse aceptados y el poder aceptar a los demás en su individualidad.

Construyendo la inclusión pieza a pieza

“En sus capacitaciones, LeGoff dice que este espacio fue creado por los niños, ellos con su juego colaborativo y conexión le dieron la inspiración para armar un programa de validez científica para habilidades sociales. Con esta propuesta se benefician principalmente niños con características neurodivergentes, no solamente con diagnóstico de TEA; pero también colabora con situaciones de ansiedad social o dificultad en el manejo de las emociones”, explica Lucila.

La psicóloga destaca que en la Terapia basada en Lego no se pone el foco en un diagnóstico sino en la persona. Se trata de un taller terapéutico con objetivos y estructura, que no reemplaza, sino que complementa el tratamiento individual o grupal convencional de cada chico. “Por eso en el club no hacemos foco en el diagnóstico sino en la persona, aunque el profesional hace un seguimiento personalizado del desempeño y de los avances que va realizando cada participante”, destaca.

“Este es un lugar inclusivo -agrega- que nos lleva a pensarnos y mirarnos con lentes que se enfocan en las fortalezas. Esto es muy importante porque la estima y la aceptación nos atraviesan a todos, a los niños y también a los padres”.

Los clubes Lego son espacios en los que la inclusión se construye pieza a pieza; en ellos cada niño descubre que tiene mucho para aprender, pero también mucho por enseñar.

Bio

Lucila Boncompagni (@lic.lucilaboncompagni) es licenciada en Psicología, especializada en terapia cognitiva emotiva conductual. Es también psicooncóloga pediátrica y tiene experiencia en clínica y talleres para niños y adolescentes. Está certificada en Terapia Basada en Lego.