La pasta casera que parece de restaurante: cómo preparar unos ravioles de ricota y espinaca desde cero

Con una masa sencilla y un relleno cremoso, es posible preparar en casa unos ravioles de ricota y espinaca similares a los de una casa de pastas. La clave está en lograr una masa fina, un relleno sin exceso de humedad y un buen sellado para evitar que se abran durante la cocción.

La pasta casera que parece de restaurante: cómo preparar unos ravioles de ricota y espinaca desde cero.

La pasta casera que parece de restaurante: cómo preparar unos ravioles de ricota y espinaca desde cero.

Los ravioles de ricota y espinaca son uno de los clásicos de la cocina italiana y una alternativa ideal para quienes quieren preparar pasta fresca en casa. Aunque hacerlos desde cero puede parecer complicado, con pocos ingredientes y algunos trucos es posible conseguir una pasta casera con una textura suave y un relleno sabroso.

La receta se puede preparar sin máquinas especiales: alcanza con un palo de amasar, un cuchillo o cortante y un poco de paciencia para estirar y rellenar la masa.

Ingredientes para los ravioles

Para la masa

  • 300 gramos de harina 000
  • 3 huevos
  • 1 cucharadita de sal
  • 1 cucharadita de aceite de oliva
  • Agua, solo si fuera necesario

Para el relleno

  • 300 gramos de ricota
  • 200 gramos de espinaca fresca
  • 50 gramos de queso parmesano o reggianito rallado
  • 1 huevo
  • Sal, a gusto
  • Pimienta negra, a gusto
  • Una pizca de nuez moscada

Para cocinar

  • Abundante agua
  • Sal

Cómo preparar la masa casera

  1. El primer paso consiste en colocar la harina sobre la mesada y formar un hueco en el centro. Allí se incorporan los huevos, la sal y el aceite de oliva.
  2. Con un tenedor se empiezan a integrar los huevos con la harina desde el centro hacia afuera hasta formar una masa.
  3. Cuando la preparación comienza a tomar consistencia, se amasa con las manos durante aproximadamente 8 a 10 minutos, hasta conseguir una masa lisa y elástica.
  4. Si queda demasiado seca, se puede agregar una pequeña cantidad de agua. Es importante hacerlo de a poco, porque una masa demasiado húmeda será más difícil de estirar y cerrar.
  5. Una vez lista, se forma un bollo, se envuelve con film o se cubre con un recipiente y se deja descansar durante unos 30 minutos.
  6. Este descanso permite que el gluten se relaje y facilita el estirado posterior.
  7. Mientras la masa descansa, se puede preparar el relleno. Primero hay que cocinar la espinaca. Puede hacerse al vapor, hervida durante pocos minutos o directamente en una sartén. Una vez cocida, se debe dejar enfriar y escurrir muy bien.
  8. Este paso es fundamental. La espinaca contiene una gran cantidad de agua y, si queda demasiado húmeda, puede hacer que el relleno quede líquido y que los ravioles se abran durante la cocción.
  9. Después se pica la espinaca finamente y se mezcla con la ricota, el queso rallado y el huevo. Se condimenta con sal, pimienta y una pequeña cantidad de nuez moscada.
  10. La mezcla debe quedar firme y cremosa, sin exceso de líquido.

Cómo armar los ravioles

Una vez que la masa descansó, se divide en dos o más partes para trabajarla con mayor facilidad.

Cada porción se estira con un palo de amasar hasta obtener una lámina fina. Si se utiliza una máquina para pasta, se puede pasar progresivamente por los distintos niveles hasta conseguir el grosor deseado.

Sobre una de las láminas se colocan pequeñas porciones de relleno, dejando unos centímetros de separación entre cada una. Luego se cubre con otra lámina de masa.

Con los dedos se presiona suavemente alrededor de cada porción de relleno para eliminar el aire que pueda haber quedado atrapado y conseguir que las dos masas se adhieran.

Después se cortan los ravioles con un cortante, cuchillo o rueda para pasta. Los bordes pueden presionarse nuevamente con los dedos o con un tenedor para conseguir un cierre más firme.

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