El chocolate caliente es un clásico de los días fríos, pero hay una forma de darle una vuelta de tuerca y sorprender a todos: sumar aceite de oliva y una pizca de sal. Aunque suene raro, esta mezcla se usa en la cocina gourmet y logra un resultado que no pasa desapercibido.
La combinación inesperada que transforma el chocolate caliente en algo totalmente distinto
Una receta simple que sorprende y conquista a los paladares más curiosos con solo dos ingredientes extra.




