martes 17 de mayo de 2022
carne | Caballo | Agencia Santafesina de Seguridad Alimentaria (Assal)

Caballos robados: cómo se puede detectar carne faenada clandestinamente

La Agencia de Seguridad Alimentaria trabaja en la vigilancia y detección de productos obtenidos de la faena clandestina, independientemente de la especie. La principal dificultad para identificar de qué animal se trata, se presenta una vez que este es procesado para su comercialización.

Desde la Agencia Santafesina de Seguridad Alimentaria (ASSAL) destacaron las dificultades que se presentan para identificar a los animales faenados una vez que fueron despostados. Esto se debe a que una vez que el animal pasó por ese proceso, los sellos que lo identifican dejan de ser visibles. Al desarmar la res no se puede identificar el origen, porque pierden la identificación.

La carne que procede de una faena clandestina (independientemente de la especie) no es la pulpa que se ve en el mostrador, para su comercialización se procesa y es ofrecida como carne picada, chorizo o milanesa. “Si se diera el caso que la están vendiendo en una carnicería, probablemente no la podríamos identificar”, afirmó Vanina Marconett, secretaria de la Assal.

La faena clandestina va acoplada a la realidad socioeconómica del país, muchas veces las carnicerías para bajar costos y evitar el pago de impuestos, lo que hacen es adquirir parte de la mercadería de manera ilegal. “Independientemente de este caso en el que se investiga la comercialización de carne de caballo y lo que se plantea en la noticia, la Assal actúa sobre la faena clandestina. Sea caballo, de cerdo o vaca”, explicó Horacio Fanessi, coordinador de la agencia.

carne caballo
Desde Senasa afirman que en Argentina no se puede comer carne de caballo porque está prohibido, aunque sí se los puede faenar para exportar.

Desde Senasa afirman que en Argentina no se puede comer carne de caballo porque está prohibido, aunque sí se los puede faenar para exportar.

Al respecto, explicaron que la carne que procede de una faena clandestina no es la pulpa que se expone en el mostrador. Esta es procesada y comercializada como carne picada, chorizo, milanesa. Por esto los ladrones no se llevan todo el animal, sino que solo toman una parte para tapar el procedimiento de la faena.

En caso de darse indicios sobre trozos de carne provenientes de faena clandestina, un auditor formado lo podría identificar. El peso, tamaño y corte pueden delatar que se trate o no del animal declarado.

Marconetti explicó que el animal faenado en zonas rurales no llega a los mostradores de las carnicerías comerciales por tratarse de un circuito cerrado que vincula a pocas personas. “Lo que podemos encontrar es la faena tipo carneada que hace el productor, en donde en ocasiones es el mismo carnicero, una parte de sus animales los pasa por el frigorífico y otros los faena él”, agregó la secretaria de la Assal.

Si se detecta mercadería faenada clandestinamente, la agencia informa a Los Pumas, para que ellos identifiquen el origen de la carne, si proviene de un abigeato, de un robo o es porque un productor comercializó un animal sin pasar por un frigorífico para ahorrarse el pago de impuestos y otros aspectos. Marconetti explicó que el animal faenado en zonas rurales no llega a los mostradores de las carnicerías comerciales por tratarse de un circuito cerrado que vincula a pocas personas.

Dejá tu comentario