Este lunes, en una audiencia realizada en los tribunales santafesinos ante el juez penal José Luis García Troiano, Giavedoni solicitó que la mujer aprehendida por el ataque perpetrado en la capital santafesina sea hospitalizada a fin de evaluar su estado de salud mental y definir cómo seguirá el proceso.
A priori, las primeras medidas solicitadas por el fiscal revelaron un historial de vulnerabilidad, violencia, abusos y patologías mentales, que brindan a la causa un complejo panorama que debe ser esclarecido previo a realizar una posible imputación a la mujer de 52 años.
LEER MÁS ► Dos hombres fueron quemados en distintos hechos en Santa Fe y acusan a sus parejas
fiscal estanislao giavedoni 2.jpg
El caso está cargo del fiscal Estanislao Giavedoni.
Mujer vulnerable
En el inicio de la audiencia, el fiscal advirtió que la mujer, presente en la sala junto a la defensora pública Mercedes Mazzia, es "en extremo vulnerable", y solicitó que se preserven los datos de identidad. Luego, explicó que la mujer fue aprehendida el sábado por la madrugada, luego de haber rociado a su marido con alcohol y prenderlo fuego, en la vivienda familiar de Padre Quiroga al 2500. El ataque le ocasionó al hombre de 69 años lesiones en el rostro y fue trasladado al hospital Cullen.
En tanto, la mujer fue arrestada y por pedido del fiscal, una psicóloga perito de la Policía de Investigaciones realizó dos entrevistas para evaluar su estado de salud mental. Así comenzó a revelarse la historia de vida de esta mujer de 53 años que convive con su marido desde los 12 años, y que a los 14 tuvo a su primer hijo.
Giavedoni advirtió además que en las entrevistas con la psicóloga, la mujer refirió situaciones de violencia y abusos, que fueron denunciados en varias oportunidades, y aclaró que en el MPA figuran al menos dos denuncias realizadas por la mujer en contra de su pareja.
En 2018 el hijo mayor del matrimonio fue asesinado y la situación personal y familiar comenzó a complejizarse aún más, relató Giavedoni. En 2021 la mujer fue diagnosticada con esquizofrenia y comenzó a recibir tratamiento psiquiátrico y medicación. Entonces, su marido quedó establecido como guardador y curador, y el tratamiento médico fue discontinuado.
Por entonces, la mujer reclamó una medida de distancia para poner fin a la relación, que no se cumplió; sin embargo, en 2023 pudo cambiar de apoderado, y quedó a cargo de su hija ya que, a decir de la Fiscalía, el hombre disponía de los bienes de la mujer y ejercía violencia económica.
Al realizar el informe pericial de las entrevistas, la perito psicóloga recomendó entonces que la mujer reciba asistencia psiquiátrica. En la audiencia realizada este lunes, Giavedoni solicitó que se evalúe una posible internación en un efector de salud mental, y que luego sea evaluada por la Junta Especial de Salud Mental.
Finalmente, el fiscal remarcó que la investigación encontró un "combo de violencia, abuso y salud mental, por lo que no es procedente realizar la imputación antes de aclarar todas estas cuestiones".
La defensora pública adhirió a lo manifestado por Giavedoni, y el juez García Troiano resolvió que se disponga el traslado de la mujer a un nosocomio de salud mental, que reciba asistencia médica a fin de definir su patología y si corresponde internación o el tratamiento necesario.
Desde el móvil de AIRE en Tribunales, Giavedoni sostuvo que había personas presentes cuando ocurrió el ataque al hombre, por lo que se pudo reconstruir lo ocurrido, sin embargo, la perspectiva de género obliga a aclarar todas estas circunstancias, y que podría tratarse de un caso de inimputabilidad y/o de legítima defensa en caso de violencia de género.