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Día Mundial para la Prevención del Suicidio: mitos y tabúes sobre un problema multifactorial

En el marco del Día Mundial de la Prevención del Suicidio, Cristina Gentile, coordinadora del Programa Provincial de Abordaje del Suicidio, advirtió sobre la necesidad de abordar esta problemática desde una mirada amplia y sin tabúes.

En una charla durante el programa Ahora Vengo de AIRE, Gentile remarcó que existen más casos en varones que en mujeres, y que se trata de una problemática multifactorial. “No solo tiene que ver con lo individual y subjetivo, sino también con lo social, económico, cultural, político, étnico y religioso. La mirada no puede ser sesgada”, explicó.

Señales de alarma a las que hay que prestar atención

Desde el Programa Provincial destacan la importancia de detectar indicadores tempranos en el entorno cercano de una persona que atraviesa un momento de sufrimiento. Entre ellos:

  • Aislamiento o desinterés por actividades habituales.
  • Falta de motivación y cambios repentinos de conducta.
  • Persistencia de pensamientos negativos sobre la vida.
  • Sentimientos de fracaso o debilidad.
  • Alteraciones del sueño, la alimentación o el rendimiento laboral y escolar.

“Es fundamental tener presente las señales de alarma y saber que todos podemos acompañar a quien sufre. Hay que estar atentos y saber escuchar”, sostuvo Gentile.

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Mitos y realidades

Uno de los tabúes más extendidos sobre el suicidio es la idea de que hablarlo puede inducir a hacerlo. Gentile desmintió este mito y fue clara: “Es al contrario. A alguien que piensa en la muerte, hablarlo lo alivia. No es fácil escuchar sobre estos temas, pero es necesario hacerlo sin prejuicios y con respeto”.

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Hacia políticas públicas de prevención del suicidio

En Santa Fe se avanza en la elaboración de estadísticas y registros sobre suicidios, autolesiones e intentos, con el objetivo de diseñar políticas públicas más efectivas.

“Se trata de una problemática de salud pública. No es un acto de cobardía ni de valentía, sino de algo muy profundo: hay que poder alojar el dolor del otro”, concluyó Gentile.