En el caso de Madeleine McCann, donde en las últimas semanas ha dado un giro con el principal sospechoso identificado como Christian Brueckner y quien se encuentra encarcelado por la violación de una mujer de 72 años, destapa más pruebas.
Ahora, la policía alemana halló una gran cantidad de trajes de baño de niñas en la casa rodante donde vivía. El vehículo, un Tiffin Alegro, fue encontrado en 2016 en una fábrica abandonada en Neuwegersleben, cuando se investigaba la desaparición de Inga Gehricke.
Leer más►Padres de Madeleine McCann desmienten que hayan recibido información sobre la muerte de la menor
Durante la investigación, los oficiales encontraron una gran cantidad de ropa de niños, sobre todo trajes de baños, los que fueron dados a conocer públicamente por Spiegel TV durante esta semana.
Además, se encontró memorias USB con más de 8.000 archivos con fotos y videos de abusos sexuales de menores.
Brueckner de 43 años cumple condena por una violación cometida en 2005 en Portugal, pero fue detenido y procesado diez años después, tras las pruebas de ADN realizadas en un cabello que se encontró en el lugar de los hechos.
Los padres de Madeleine McCann
Los padres de la niña desmintieron los reportes de prensa que aseguraban que recibieron una carta de un fiscal alemán, que les confirmaba que la menor había muerto tras su desaparición en 2007 en Portugal.
Los padres indicaron que evitarán realizar declaraciones seguidas sobre el caso, argumentando que dar a conocer los avances de la investigación o el estado en el que se encuentra corresponde a las policías involucradas.
“Como hemos dicho muchas veces antes, no daremos ningún comentario sobre la investigación”. Ese es el trabajo de los organismos encargados de hacer cumplir la ley y los apoyaremos de cualquier forma”, agregan en el comunicado.
Los padres acusaron que los reportes publicados el lunes “habían causado ansiedad innecesaria a amigos y familiares y una vez más interrumpieron nuestras vidas”, reporta la cadena Sky News.
La reacción de la familia se dio luego que el portal británico The Mirror, asegurara que un fiscal alemán envió a los padres de Madeleine una carta donde afirmaba que tenía evidencias de que la niña estaba muerta.
La noticia fue replicada ampliamente, tanto en Europa como en el resto del mundo, luego que el caso retomara interés público tras la identificación de un nuevo sospechoso, el alemán Christian Bruenker.
La fiscalía de Brunswick, en el norte de Alemania, investiga a Christian B. por sospechas de que habría sido el autor del secuestro y la muerte en 2007 de Maddie cuando pasaba unas vacaciones con sus padres en el pequeño balneario portugués de Praia da Luz.
El alemán, condenado en varias ocasiones por violencia sexual a menores, habría entrado en el apartamento de los McCann para robar pero cuando estaba dentro, habría decidido llevarse a la pequeña, según la justicia alemana.
Más allá del desmentido de la familia McCann, la fiscalía alemana desde hace más de una semana ha planteado públicamente que investigan el caso como un homicidio, debido a los antecedentes recopilados.
“Asumimos que la niña está muerta”, dijo el jueves 4 de junio, Christian Wolters, portavoz de la fiscalía de Braunschweig, en el norte de Alemania.
Después de trece años de la desaparición de la pequeña, la identificación de este nuevo sospechoso ha devuelto la esperanza de aclarar el profundo misterio que rodea a este caso.
Madeleine McCann desapareció de su habitación el 3 de mayo de 2007, a pocos días de su cuarto aniversario, en Praia da Luz, en el sur de Portugal, donde pasaba unas vacaciones con su familia.
El comunicado en la cuenta oficial de facebook
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