La clave radica en la parrilla de cerámica
Este enfoque japonés emplea una parrilla especial de cerámica, conocida como Konro o Shichirin, que tiene la capacidad de retener y distribuir el calor de forma uniforme. Utiliza carbón binchotán, un tipo de carbón vegetal que genera muy poco humo y cenizas, permitiendo una cocción más limpia y evitando sabores amargos en los alimentos.
LEER MÁS ► Ni 15 minutos ni media hora: cuánto tiempo debe durar una ducha para ahorrar agua y gas
Carne jugosa y menos esfuerzo
A diferencia de las parrillas convencionales, este sistema ofrece un control superior de la temperatura, previniendo que la carne se queme o se seque. Gracias al diseño particular de la parrilla, el calor se mantiene constante, lo que resulta en una cocción más rápida y eficiente, logrando cortes jugosos con una textura inmejorable.
Un método más práctico y sustentable
El carbón binchotán no solo es más limpio, sino que también resulta más duradero. Puede encenderse varias veces antes de agotarse por completo, lo que lo convierte en una opción más sostenible y económica a largo plazo. Esto reduce el desperdicio de material y las emisiones de humo.
Cada vez más chefs y entusiastas de la parrilla están incorporando esta técnica japonesa, dejando atrás el humo y los residuos del carbón tradicional. Con un método más eficiente y ecológico, además de resultados espectaculares, la parrilla de cerámica se posiciona como la alternativa ideal para los amantes del asado.