Violencia sexual: la importancia de creerle a la víctima
Es un antes y después, no hay dudas. La valentía de Thelma Fardin contagió a muchas mujeres que se animaron a contar y denunciar terribles situaciones de violencia de género, pero sobre todo, violencia sexual.
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Desde el área de Políticas de Género de la provincia, la directora Gabriela Sosa, destacó el momento que está atravesando la sociedad toda. “A pesar del dolor de las situaciones, para nosotras es un momento muy importante. Nos conmueve y nos causa mucha emoción hasta dónde hemos llegado y todo lo que podemos avanzar cuando se construyen espacios colectivos”, señaló.
Es que desde el auge (y no moda) del feminismo, la visibilización de episodios de violencia de género es más frecuente. Y aquí se centra el avance del movimiento de mujeres. Desde aquí comienzan las interpelaciones y autocríticas en la sociedad. Preguntas como desde cuándo existe la violencia contra las mujeres y quién establece las tareas de cada género, salen a la luz.
“Desde el momento de fortalecimiento del sistema capitalista, el modelo económico determinó los roles de los hombres y mujeres en el espacio doméstico, el espacio público, el productivo, etc. Ahí se sientan las bases y empiezan estas desigualdades que concluyen en estas situaciones tremendas como el abuso sexual y el femicidio“, explicó Gabriela. Se trata de construcciones culturales (y no naturales), que devienen de siglos.

Cómo actuamos ante estos movimientos feministas también merece una lectura crítica. “Estamos en tiempos en que se le ponen nombres engañosos (a luchas y reclamos feministas) como ‘ideología de género’. Incluso una rama del fascismo europeo pone en duda la existencia de violencia hacia las mujeres”, argumentó la funcionaria provincial.
Tal como ocurrió ante la denuncia de Thelma, un sector de la opinión pública cuestionó la veracidad de los hechos relatados por la joven actriz, siendo ésto, tarea de la Justicia. Ante casos de violencia sexual, relatar el episodio en el que uno fue víctima, requiere de un enorme procesamiento interno y valentía. Por lo que, el simple hecho de contarlo, es todo un acto de fortaleza que espera ser recompensado con credibilidad y acompañamiento. “Lo primero es siempre creerle a la víctima, acompañarla en ese gran paso hasta que la mujer se sienta preparada para realizar una denuncia. La Justicia determinará si hubo delito”, aseguró Gabriela.
La directora de Políticas de Género informó los lugares en la provincia a los que se pueden recurrir en casos de violencia de género. El primer lugar es la Oficina de la Mujer o Área Social, presente en cualquier ciudad, paraje o comuna. En grandes localidades, también se puede apelar a la Defensoría del Pueblo. Es en éstos lugares donde cada vez se hacen más presentes no sólo víctimas sino vecinos en común que quieren saber cómo actuar ante casos de violencia de género.
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