El rol de la familia en la crianza: por qué el acompañamiento es clave para el desarrollo de niños y adolescentes
Especialistas destacaron que la presencia de la familia, las rutinas, el diálogo y los hábitos son fundamentales para el desarrollo emocional y educativo.
por qué el acompañamiento es clave para el desarrollo de niños y adolescentes.
El acompañamiento de la familia es un pilar fundamental en el desarrollo emocional, social y educativo de niños y adolescentes. Así lo afirmaron la psicóloga Dianela Musaschi y la psicopedagoga Karina Stábile durante una entrevista en el programa Una Tarde a la Vez de AIRE, donde analizaron los desafíos que enfrentan las familias en la crianza y remarcaron la importancia de estar presentes en cada etapa del crecimiento.
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Las especialistas coincidieron en que el acompañamiento cambia según la edad. Durante la primera infancia, explicaron, la presencia física y emocional de los adultos resulta indispensable para construir un apego seguro, brindar contención y favorecer el desarrollo. A medida que los niños crecen, ese acompañamiento deja de centrarse únicamente en el cuidado físico para dar lugar al diálogo, la escucha y la construcción de confianza.
"La familia es la base para todo el desarrollo emocional", sostuvo Musaschi, quien remarcó que en la actualidad llegan cada vez más consultas relacionadas con dificultades emocionales, conductuales y escolares. En ese sentido, advirtió que muchas veces los adultos delegan en la escuela o en los profesionales responsabilidades que comienzan en el hogar.
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Rutinas, hábitos y límites: claves para el crecimiento
Uno de los principales ejes de la charla fue la importancia de las rutinas. Según Stábile, establecer horarios para dormir, alimentarse, estudiar, practicar deportes y disfrutar del tiempo libre brinda seguridad a los niños y favorece la construcción de hábitos que serán fundamentales durante la adolescencia.
Las profesionales también hicieron hincapié en la necesidad de regular el uso de las pantallas, respetar las horas de sueño y promover una alimentación saludable. "La rutina de la infancia será el hábito en la adolescencia", resumió la psicopedagoga, al explicar que muchas dificultades en el estudio y la organización aparecen cuando esos hábitos no se consolidaron desde los primeros años.
Además, destacaron que el deporte, el juego y las actividades compartidas en familia son herramientas que contribuyen al bienestar emocional y ayudan a reducir el tiempo frente a celulares, computadoras y consolas.
El aprendizaje también se construye en casa
Musaschi y Stábile señalaron que el proceso educativo no depende únicamente de la escuela. En los primeros años de escolaridad, el acompañamiento familiar resulta determinante para fortalecer la alfabetización y generar confianza en los niños.
Las especialistas advirtieron que, cuando aparecen dificultades de aprendizaje o problemas de conducta, muchas veces es necesario trabajar con toda la familia y no solamente con el niño o adolescente. "El problema no siempre está en el chico, sino en el contexto que lo rodea", explicaron.
Cuándo pedir ayuda profesional
Como mensaje final, ambas profesionales alentaron a las familias a consultar ante cualquier inquietud y a no esperar que las dificultades se profundicen. Recomendaron acercarse a los gabinetes escolares, centros de salud o profesionales de psicología y psicopedagogía para recibir orientación.
"Preguntar no es un fracaso. Es una forma de encontrar herramientas para acompañar mejor a nuestros hijos", concluyeron, al remarcar que pequeños cambios en las rutinas y en la comunicación familiar pueden generar mejoras significativas en el bienestar y el desarrollo de niños y adolescentes.




