Su marido le pegó un tiro y ella podría perder una pierna

El ex piloto de TC, Esteban Piccinin fue sentenciado a 5 años y 6 meses de cárcel por haberle pegado un tiro a quien era su esposa, Romina Meneghini, pero al día de hoy sigue libre.
TIRO e1555195675659.jpg

Después de tres años de matrimonio y un mes de estar separados, Piccinin le pegó un tiro con una escopeta. Romina estuvo en coma, pasó un año internada durante el cual sufrió dos infartos y fue sometida a 57 cirugías. Todavía es posible que tengan que amputarle la pierna. No se murió, pero su vida no volvió a ser la misma.

Aunque ya existía entonces la figura de femicidio, la causa por lo que a ella le ocurrió fue caratulada como “lesiones graves agravadas por el vínculo y tenencia de arma de guerra”. “Sobreviví a todo para que él pueda seguir caminando libre”, se lamenta Romina.

Los tres años que estuve casada con él estuve presa“, recuerda ahora Romina. Celos enfermizos, amenazas, episodios de violencia que eran cada vez más frecuentes hasta que ella quiso ponerle un punto final y decidió separarse. “Primero te mato a vos y después me pego un tiro“, solía advertirle Piccinin.

 

 

Después de la separación, él se quedó con la casa de Morón, que habían compartido porque era de sus padres. Esa noche ella volvió para buscar sus cosas, como habían pactado, y le brindó la ocasión para cumplir con su amenaza. “Lo tenía planeado”, sostuvo Romina. Después precisó: “Me citó, me encerró en el garage, fue a buscar el arma, la cargó, volvió y me disparó“. El tiro le destruyó la pierna. Se la abrió en dos y le dejó un agujero de 17 centímetros.

Leer más ► Hallan a policía muerto con un tiro en la cabeza dentro de un auto

Hace poco, después de más de cinco años, pudo empezar a trabajar nuevamente y empezó a cobrar una pensión por discapacidad. “No solamente me arruinó la salud“, manifestó en referencia al desgaste psicológico que arrastra desde que abrió los ojos en la clínica, tras varios días de estar en coma. Le esperaba aún todo un año por delante de internación y el miedo permanente de volver a verlo, a él o a alguien de su familia.

La condena dejó sabor a poco y la falta de cumplimiento efectivo de la misma una gran impotencia. Las instancias judiciales se agotaron y ahora, representada por la abogada Raquel Hermida, especialista en casos de violencia de género, esperan que la Corte Suprema resuelva sobre el pedido de queja presentado por Piccinin y que, por fin, cumpla su condena.

 

Fuente: TN

Las más leídas