Hilda, Patricia, Nora, Aymara, Belén, Alicia, Sandra y Pamela integran desde 2021 la cooperativa de trabajo Manos Libres LTDA. Algunas de estas mujeres se conocieron en un contexto particular: la Unidad Penitenciaria N° 4 de la ciudad de Santa Fe, y junto a otras dos mujeres, desde el afuera, propulsaron y concretaron el proyecto. Hoy, luego de un largo camino recorrido y el apoyo de diferentes instituciones, tienen su propia lavandería y trabajan para incorporar un taller textil.
El local está ubicado en pleno barrio Candioti sur (Alberdi 2860) y trabajan de 8 a 19. Lo inauguraron hace cinco meses y ya cuentan con una importante cartera de clientes. Se dedican al lavado artesanal, blanqueamiento, secado y planchado, todo con mucha pasión. Aprendieron el oficio y adquirieron las herramientas necesarias para llevar adelante el negocio en uno de los talleres de la cárcel de mujeres: el lavadero que tiene atención al público.
A estas ocho mujeres, dos de las cuales aún están privadas de su libertad, las unieron las ganas de salir adelante, de poder trabajar y además de poder progresar. La mayoría de ellas son sostén de familia y esta iniciativa fue una forma viable que encontraron para reinsertarse en la sociedad.
“Es nuestra fuente de ingreso y aunque es difícil para todos porque hay mucha competencia, le ponemos todo para poder crecer. Además, queremos darle la posibilidad a otras que atraviesan la misma situación de poder encontrar su lugar”, contó Sandra a AIRE.
De un sueño a conformar Manos Libres LTDA
Sandra contó que la idea de poner una lavandería y conformar una cooperativa de trabajo surgió en un contexto de encierro. La iniciativa fue tomando forma hasta que lograron hacer los trámites con el Centro de Políticas Participativas y obtener la matrícula nacional y provincial, y la habilitación para poder funcionar.
Luego llegó el momento de buscar un lugar para poner el local en funcionamiento. “No fue fácil porque no contábamos con lo necesario para hacer el contrato. Pero la asociación mutual que trabaja con el Centro de Políticas Participativas nos ayudó y pudimos hacerlo. También nos dieron una mano las personas que integran la pastoral carcelaria y nos brindaron una ayuda para adquirir los insumos necesarios para arrancar”, explicó.
Ganas de crecer y proyectos a futuro
Hoy, con la lavandería en marcha, las mujeres se permiten pensar y soñar en grande. “Nuestra intención es poder insertar a más mujeres al mercado laboral y poder generar más puestos de trabajo. También abrir más sucursales y diversificarnos”, comentó Sandra entusiasmada.
Mientras tanto, arman proyectos para poder convertirse en proveedores del Estado y poder entrar a otros sectores que le permitan tener mayor volumen de trabajo.
Quienes quieran conocer más sobre su trabajo pueden ingresar a su Instagram manoslibres_lavanderia o acercarse al local ubicado en Alberdi 2860 de la ciudad de Santa Fe.
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