sábado 28 de noviembre de 2020
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Quién es el Padre Pío: el misterio de los estigmas del sacerdote exorcista

El santo fraile franciscano tenía una sabiduría admirable y vivía sucesos extraordinarios. Conocé la historia del Santo que falleció hace 52 años, un 23 de septiembre.

San Pío, que podía leer los corazones y manifestarse en más de un lugar al mismo tiempo, fue un sacerdote exorcista, acechado por el demonio y perseguido por la Iglesia, que llegó a acusarlo hasta de fraude. En la actualidad, por los milagros que se le atribuyen, es el santo italiano que convoca a más devotos en el mundo. En distintos puntos de la Argentina, su imagen se vuelve cada vez más presente, gracias a los miles de fieles que lo veneran a través de 135 grupos de oración muy activos. Hoy está en el Santoral.

La historia del Padre Pío de Pietrelcina

Nació el 25 de mayo de 1887 en Pietrelcina, Italia. Al día siguiente fue bautizado con el nombre de Francisco. A los 12 años recibió la Confirmación y la Primera Comunión.

Con solo 16 años entró en el noviciado de la orden de los Frailes Menores Capuchinos en Morcone, donde recibió el hábito franciscano y el nombre de Fray Pío. El 27 de enero de 1907 hizo su profesión solemne.

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El Padre Pío en la misa de Navidad

El Padre Pío en la misa de Navidad

Tras convertirse en sacerdote el 10 de agosto de 1910, por motivos de salud permaneció con su familia hasta 1916. Entonces fue enviado al Convento de San Giovanni Rotondo, donde permaneció hasta su muerte.

El Padre Pío se sintió llamado a colaborar con Jesús en la redención del hombre, y lo hizo especialmente a través de su sufrimiento ofrecido y de la dirección espiritual, la confesión y la celebración de la misa.

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El Padre Pío camina entre los fieles con un cáliz. Década de 1960

El Padre Pío camina entre los fieles con un cáliz. Década de 1960

También ayudaba a los necesitados con muchas obras de caridad, entre las cuales destaca la fundación de la Casa del Alivio del Sufrimiento.

Se dedicaba día y gran parte de la noche a la oración, que para él es «la llave que abre el corazón de Dios”. Eso le ayudaba a estar permanentemente inmerso en las realidades sobrenaturales, e irradiarlas con palabras y obras.

Muchísimas personas lo buscaban para recibir consejo y consuelo. Y él ofrecía generosamente su asombrosa sabiduría.

No son pocos los que relatan milagros y experiencias asombrosas relacionadas con la vida y la persona del Padre Pío.

Recurrió habitualmente a la mortificación para conseguir la virtud de la templanza, de acuerdo con el estilo franciscano.

La lucha contra el diablo

En una carta del 18 de enero de 1912, dirigida al padre Agostino, el Padre Pío se expresaba con estas palabras sobre Satanás: “Él ha venido a mi casi asumiendo todas las formas. Desde varios días acá, me viene a visitar, junto con otros de sus espíritus infernales armados de bastones y piedras. Lo que es peor es que ellos vienen con sus semblantes. Tal vez cuántas veces me ha sacado de la cama y me ha arrastrado por la habitación”.

El Padre Pío se convirtió en exorcista. Siguiendo la metodología de exorcismos de Jesús, decía en tono firme y marcado: “¡Cállate! ¡Basta! ¡Márchate!”. Después de estas palabras, el poseído conseguía la calma.

Los estigmas del Padre Pío

Durante muchos años soportó sufrimientos del alma y también dolores de unas llagas llamadas estigmas. Por ellas fue investigado y criticado. Y él aceptó con humildad y en silencio acusaciones injustificadas y calumnias.

Falleció el 23 de septiembre de 1968, a los 81 años de edad. Muchísimas personas asistieron a sus funerales. Y su fama de santidad y milagros siguió creciendo hasta hoy. Fue declarado santo por la Iglesia católica en 2002.

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