menu
search
Sociedad matrimonio | democracia | Argentina

Matrimonio igualitario: una ley que mejoró la democracia y sigue vigente ante los discursos de odio

La conquista histórica del matrimonio igualitario se transformó en un derecho incorporado al sentido común. Su vigencia ante el avance de los discursos de odio.

¿Es cierto que antes la gente no podía casarse con la persona que quería? La pregunta de una nena de diez años da cuenta de un auténtico cambio cultural: el matrimonio igualitario se instaló en la sociedad como un derecho adquirido.

El 15 de julio se cumplieron 15 años de la sanción de la ley que permitió a las personas casarse con alguien del mismo género. En ese lapso, en la provincia de Santa Fe hubo 1664 matrimonios entre personas del mismo sexo.

Al principio, se hicieron notas. Hubo una fiesta con la presencia de legisladores y activistas para celebrar el primer matrimonio gay de la provincia, entre Martín Peretti y Oscar Marvich. Y, con una ceremonia más modesta, fue muy emotivo el primer casamiento entre mujeres, que unió a la histórica activista Ana Romero (fallecida poco después) con Nélida Ruiz Díaz, después de 14 años de vida en pareja.

matrimonio igualitario 02
El matrimonio igualitario se instaló en la sociedad como un derecho adquirido.

El matrimonio igualitario se instaló en la sociedad como un derecho adquirido.

Cuando todas las personas que llevaban años juntas pudieron formalizar su vínculo, dejó de ser noticia: hoy una mujer comenta “mi esposa” o un varón dice “mi marido” de forma natural.

Un cambio sin marcha atrás

Como diputada nacional por la provincia de Santa Fe, Silvia Augsburger fue autora del proyecto de ley que se terminó aprobando, e impulsora junto a Vilma Ibarra, que entonces presidía la Comisión de Legislación General de la Cámara de Diputados.

Hoy considera que esta ley provocó “cambios que ya no pueden volver atrás. Lo digo con mucha certeza, y en este momento donde hay toda una ola de intento de restauración conservadora”, expresó la exdiputada nacional, provincial y activista feminista.

Para Augsburger, “hay un cambio sustantivo en el sentir social, tan importante, tan mayoritario, que no puede volverse atrás, a pesar de esos intentos o de los discursos de odio, que también se ensañan con la Educación Sexual Integral, etcétera”.

LEER MÁS ► A 15 años de la sanción de la Ley de Matrimonio Igualitario: más de 1.600 parejas se casaron en la provincia de Santa Fe

Esteban Paulón presidía la Federación Argentina de Lesbianas, Gays, Bisexuales y Trans (FALGBT) en 2010. Hoy es diputado nacional santafesino por el Partido Socialista. “Sin lugar a dudas, la Ley de Matrimonio Igualitario generó un cambio muy importante en términos sociales, mucho más que el paquete de derechos que otorgó”, le dijo a AIRE.

“Al equiparar el acceso al matrimonio a todas las parejas y al reconocer con los mismos derechos a todas las familias, viene de la mano un paquete concreto de derechos patrimoniales, de cuidado, de comaternidad y copaternidad”, analiza el activista y legislador.

PaulónC.png
El diputado nacional Esteban Paulón presidía la Federación Argentina de Lesbianas, Gays, Bisexuales y Transexuales en 2010.

El diputado nacional Esteban Paulón presidía la Federación Argentina de Lesbianas, Gays, Bisexuales y Transexuales en 2010.

“Más allá de ese paquete de derechos, lo muy relevante de la ley tiene que ver con la transformación social que generó”, apunta, en relación con algo que se respiró en aquel momento y que todavía tiene efectos.

“A partir del reconocimiento por parte del Estado de todas las formas de la sexualidad, de los vínculos y del amor y la afectividad en un pie de igualdad, eso impacta positivamente, es un hecho legitimante”.

Democracia de mayor calidad

Entonces, surge “el colectivo LGBTIQ+ como un actor social y político relevante, que a partir de ese momento se instala con mucha fuerza como validador o impulsor de otras normas: ley de identidad de género, reproducción asistida, nuevo Código Civil, cupo trans, agravantes por crímenes de odio... Es decir, se transversaliza una mirada que toma en cuenta al colectivo LGBTIQ+ en todas las decisiones legislativas y de política pública”, historiza.

El impacto fue fuerte “en la visibilidad de la propia comunidad”, que se alimenta y retroalimenta con el cambio social. “Deja de ser algo de instancia privada —la orientación sexual, la homosexual, por así decirlo— y pasa a ser algo de instancia pública”, plantea.

LEER MÁS ► Matrimonio Igualitario en Argentina: 15 años de lucha, derechos y un avance colectivo por la igualdad

El 24 de enero de este año, el presidente Javier Milei escaló, desde el Foro Económico Mundial en Davos, el ataque a la comunidad LGBTIQ+. “Cuando digo abusos no es un eufemismo, porque en sus versiones más extremas, la ideología de género constituye lisa y llanamente abuso infantil. Son pedófilos. Por lo tanto, quiero saber quién avala esos comportamientos”, sostuvo el primer mandatario.

Ley de Matrimonio Igualitario
El 15 de julio se cumplieron 15 años de la sanción de la ley que permitió a las personas casarse con alguien del mismo género.

El 15 de julio se cumplieron 15 años de la sanción de la ley que permitió a las personas casarse con alguien del mismo género.

El ejemplo que utilizó para generalizar fue un caso aislado del estado de Georgia, en Estados Unidos, donde una pareja homosexual fue condenada a 100 años de cárcel por abusar de sus dos hijos adoptivos.

La reacción fue inmediata: asambleas multisectoriales de todo el país llamaron a una manifestación que resultó masiva el 1 de febrero, en plazas de cada ciudad, grande o pequeña.

El por qué de los ataques

Los discursos de odio tienen el objetivo de volver a esconder lo que siempre existió, pero no se podía vivir en libertad. La transformación social que impulsó la Ley de Matrimonio Igualitario generó que nadie deba esconderse por su orientación sexual.

“Nuestras familias son públicas, nuestros hijos e hijas van a la escuela, nuestros entornos afectivos celebran con nosotros los vínculos, se van de vacaciones con nosotros, se van a tomar mate al parque con nosotros, o —en el caso de que haya un matrimonio y una fiesta— bailan el vals con nosotros también”, plantea Paulón.

El legislador es víctima de discursos y ataques odiantes en el streaming paraoficial Carajo y por parte de “las fuerzas del cielo”, como se llama a las huestes libertarias en las redes sociales. Uno de los objetivos es volver a encerrar a la comunidad en el clóset.

LEER MÁS ► El discurso de odio de Javier Milei: datos engañosos, generalizaciones y un ataque directo a los derechos de las minorías

“El debate de la ley, durante muchos meses y muy presente en toda la sociedad, fue de enorme utilidad para la comunidad. Porque fue un marco para salir del clóset, para plantear un debate en cada uno de los espacios, para plantearle a la sociedad por qué era necesario modificar cuestiones que había que modificar. Así que, sin lugar a dudas, amplió muchísimos horizontes”, consideró el diputado nacional.

No solo en la comunidad LGBTIQ+, sino “también en la sociedad en general, porque una sociedad que logra ampliar el horizonte o la frontera de los derechos hacia los sectores que hasta ese momento no habían entrado, como el colectivo LGBTIQ+, es una sociedad con una democracia de base más amplia, y eso mejora su calidad”.

Recordó que fue el “último colectivo que se suma a la vida democrática, porque en 2010 fue la Ley de Matrimonio Igualitario y en 2012 la de Identidad de Género. Es el último colectivo que llega a un marco de derechos democráticos”.

Por eso, el ataque desde el gobierno y sus dispositivos de comunicación tiene un objetivo más amplio. “Lo que están buscando no es solamente atacar al colectivo LGBTIQ+, sino atacar ese símbolo de la sociedad inclusiva que se amplió para que las personas LGBT entráramos. Horadar los derechos del colectivo LGBTIQ+ sirve también para achicar el concepto de democracia. Esto se ve no solo en Argentina, sino en todo el mundo”, considera.