Los que trabajan mientras los demás festejan
Una de las costumbres bien argentas es compartir un asadito con los seres queridos, esperando la venida del niño Jesús.
Sin embargo, muchos se olvidan que hay personas que debido a la situación económica que atraviesa el país o por el tipo de trabajo que poseen trabajan mientras los demás están celebrando.
Miles de Argentinos trabajan en noche buena, desde enfermeros, policías, médicos, mozos hasta taxistas.
Una parte clave de la víspera de navidad es el “después” de la cena familiar. En Santa Fe Capital abundan las fiestas en casas, plazas, costanera, etc. Distintos lugares de la ciudad son puntos de encuentro para celebrar.
Gracias a las normas estrictas que posee la ciudad sobre el nivel de alcohol para conducir muchos optan por tomar un taxi para llegar a destino.
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Norberto un taxista santafesino que trabaja hace 20 años en el rubro cuenta su experiencia sobre como es trabajar en víspera de navidad sin su familia: “Me tocó muchas veces trabajar en las fiestas, estamos obligados a trabajar por la situación económica, preferiría quedarme en casa pero tengo que salir a trabajar, dijo a Aire digital.
Existe el rumor de que tanto taxistas como remiseros eligen trabajar durante las fiestas por qué al haber mayor cantidad de controles en las calles de alcoholemia la mayoría de las personas eligen el taxi para transportarse. Norberto responde a esto: “No se recauda más dinero, no hay una diferencia sustancial con los otros días del año aunque si hay más demanda.”
Santa Fe es una de las provincias más inseguras del país y los taxistas son un blanco fácil para los delincuentes. Ante la pregunta de cómo hace para no sufrir un robo responde: “Solo recibo llamados telefónicos, no tomo pedidos de la calle. De esa manera uno puede controlar quién lo pide y a qué hora, queda asentado.”
Pese a los estrictos controles que exiten en la ciudad, muchos taxistas tienen que lidiar con personas alcoholizadas, Norverto cuenta: “La calle está llena de borrachos a toda hora, está lleno de accidentes y ya es hasta parte de la rutina. Gracias a la ley de alcoholemia hay muchos que no salen en sus autos y piden el taxi porque la multa es de un monto considerable.”
Norberto se ve obligado a dejar a su familia y relata: “A mi familia no le gusta que no pase las fiestas con ellos, a mi también me da bronca tener que trabajar después de tantos años, tengo una edad en donde debería estar descansando. La crisis económica me lleva a tener que trabajar. A las 22.00 cierra la central y vuelve a abrir a la 1.00, llego a cenar con mi familia aunque me encantaría poder quedarme a disfrutar y brindar con ellos no puedo, me da bronca. Hay casos peores, algunos compañeros que no lo pasan con la familia y trabajan de corrido toda la noche.”
Otro testimonio que recogió Aire Digital es el de Rita, una taxista santafesina que toma viajes en la parada de Rivadavia y Boulevard Pellegrini.
Tras trabajar muchos años en las fiestas Rita cuenta: “Elijo no trabajar, hay mucha pirotecnica y mucha gente en estado de ebriedad.”
Al ser mujer Rita se enfrenta a una sociedad machista y a los peligros de la calle, ella relata: “He pasado malos momentos trabajando en las fiestas, sobre todo con la gente que uno recoge en la calle por eso decido no trabajar este año, prefiero pasarlo en familia.”
Muchas mujeres son sosten de familia y se ven con el inconveniente de tener que dejar sus hijos para ir a trabajar, Rita cuenta qué: “No es un problema porque saben que por mi profesión yo tengo que trabajar. Realmente la pasé tan mal que no trabajo más en las fiestas.”
El trabajo de taxista no tiene pausa. Muchos de ellos pasarán las fiestas cumpliendo su labor lejos de la familia con cierto pesar pero con una gran responsabilidad y amor por la profesión.





