Para ella, el arte era “necesario” como el agua. “Es un medio de expresar lo más íntimo, llegar a la profundidad del ser y manifestarlo, un buceo de lo inconsciente, un inconsciente que a veces es colectivo”, solía decir.
Fernanda comenzó con el Maestro Alvaro Gatti quien no solo le enseñó otro camino de ver el arte sino que la ayudó a romper con las enseñanzas académicas e inventar su propio oficio.
Obra Maria Fernanda Delfor cuadro_DSC04539_MTH.jpg
La obra de María Fernanda embellece las oficinas del Grupo AIRE.
Maiquel Torcatt / Aire Digital
La artista se movía principalmente en el informalismo. Admiraba la obra de Antoni Tapies, Hilma af Klimt, Paul klee, Felipe Noe, Espino. Le gustaba que la obra provoque sensaciones y preguntas, tanto en lo referido al procedimiento técnico como a los sentimientos.
“Creo que el que tiene una obra mía es en cierta manera porque la obra lo busco a él. El título tiene mucha importancia para mí, es la palabra o frase con que se da a conocer el asunto de una obra. Generalmente parte de una idea y al finalizar la obra nace dándole a la misma un cierre”, expresó.
Obra Maria Fernanda Delfor cuadro_DSC04519_MTH.jpg
El recuerdo de María Fernanda en el edificio de AIRE.
Maiquel Torcatt / Aire Digital