"Salvemos el Paraná": una remada de 800 km para defender el agua y la biodiversidad
Una travesía en remo recorre el río Paraná para visibilizar el impacto del dragado y reclamar la defensa de los humedales, el agua y la soberanía del río.
La travesía “Salvemos el Paraná y sus humedales” llegó este domingo a Santa Fe tras recorrer 800 km.
Este domingo, la ciudad de Santa Fe recibió la llegada de la travesía “Salvemos el Paraná y sus humedales”, una iniciativa que recorre el río con el objetivo de visibilizar problemáticas ambientales y promover el cuidado del ecosistema.
En el programa Flor de Domingo de AIRE se vivió la cobertura en vivo desdela costanera de Santa Fe de la remada organizada para visibilizar la defensa del río Paraná y los humedales. La iniciativa reunió a organizaciones ambientales, pescadores y vecinos que impulsan la campaña.
La travesía partió desde Las Palmas, en la provincia de Chaco, y completó un recorrido de unos 800 kilómetros hasta Rosario, pasando por distintas localidades ribereñas.
La travesía partió desde Las Palmas, en la provincia de Chaco, y completó un recorrido de unos 800 kilómetros hasta Rosario, pasando por distintas localidades ribereñas.
El móvil del periodista Mauro González mostró el gran movimiento de personas en el Paseo de la Laguna durante un domingo de clima ideal, donde se realizó una manifestación acompañada por una travesía en kayak y embarcaciones menores. La actividad forma parte de un recorrido de cientos de kilómetros por el río que busca concientizar sobre el impacto ambiental de distintas decisiones vinculadas al uso del Paraná.
La travesía "Salvemos el Paraná y sus humedales" llegó a Santa Fe con actividades en la Costanera
Embed - "Salvemos el Paraná": una remada de 800 km para defender el agua y la biodiversidad
Durante la transmisión, Luciano Orellano, integrante del Foro por la Recuperación del Paraná, explicó que la travesía tiene como objetivo defender el ecosistema y alertar sobre proyectos que podrían afectar el equilibrio del río.
“Estamos muy contentos porque el Paraná nos abrazó. Venimos a buscar un sentimiento por los humedales, por el río y por este paisaje que nos rodea, pero que hoy está en peligro”, expresó.
Orellano advirtió sobre la propuesta de profundizar el dragado del río hasta 44 pies, lo que permitiría el ingreso de barcos de gran porte. Según explicó, esta medida podría modificar la dinámica natural del Paraná y generar impactos ambientales.
“Se pretende poner barcos de ultramar en la mitad de un continente y llevar el río a 14 metros de profundidad. Eso puede encajonar el río y acelerar el drenaje de agua”, sostuvo.
Además, cuestionó la posibilidad de que la gestión del dragado y el balizamiento quede en manos de empresas extranjeras durante décadas, lo que —según afirmó— implicaría perder control sobre un recurso estratégico.
La travesía también reúne testimonios de quienes viven del río. Durante el recorrido, los organizadores conversaron con pescadores, guías de pesca y pobladores de las islas para conocer cómo perciben los cambios en el ecosistema.
Uno de ellos fue un guía de pesca de la ciudad entrerriana de Victoria, quien explicó que el dragado ya se realiza desde la década de 1990 a 36 pies y que, según su experiencia, ha generado modificaciones en la circulación del agua.
De acuerdo con su relato, el sedimento extraído del lecho del río suele depositarse en zonas cercanas a las costas, lo que puede obstruir bocas de ingreso de agua hacia los humedales del delta.
“El dragado se hace desde 1996. Si lo llevan a 44 pies, tememos que muchos bañados se sequen. En esos lugares se cría gran parte del pescado que luego llega a toda la región”, señaló.
La remada que pasó por Santa Fe forma parte de un recorrido más amplio que une diferentes localidades ribereñas. Los participantes planean seguir avanzando río arriba y detenerse en distintos pueblos para dialogar con las comunidades que dependen del Paraná.
El objetivo final es llegar a la ciudad de Rosario el 21 de marzo, donde esperan realizar una convocatoria para visibilizar el reclamo.
Desde las organizaciones que impulsan la iniciativa aseguran que la travesía busca generar conciencia sobre la importancia del río Paraná, los humedales y las actividades económicas y culturales que dependen de este ecosistema.